Alta médica de regalo de cumpleaños

  • Sastre tiene luz verde para ir subiendo el nivel de trabajo e incorporarse en breve.

Comentarios 1

Joan Sastre cumplió 20 castañas el pasado sábado. Estuvo con su familia, que vino desde Baleares, para celebrar las dos décadas. Lleva más de dos años viviendo aquí, pasando los sinsabores de tener lejos a sus parientes más cercanos y tener que trabajar duro, compatibilizando el primer equipo con el filial y luego ya sólo con la plantilla que maneja Plaza. Todos esperaban en el club que ésta sería la temporada de su eclosión, después de ir subiendo poco a poco el nivel de exigencia en los dos cursos pasados y, sobre todo, tras su recital en el Europeo sub 20 de Bilbao, donde se convirtió en el segundo estandarte del grupo de Orenga por detrás únicamente de Mirotic. Le destrozó Gentile de un golpe la nariz en el primer minuto de la final y en la pretemporada empezó a dolerle la pierna, impidiéndole realizar la preparación, hasta que se le descubrió que la dolencia era una protusión discal.

El cumpleaños ha sido especial porque uno de los regalos que se lleva, que se llevó ayer, con unos días de retraso, fue la buena noticia de los doctores: tiene el alta médica. Sastre se adentró desde ayer en la parte final de la recuperación de la lesión que sufriera en la espalda en la concentración en Viella, ya que las últimas pruebas realizadas ratifican su buena evolución. El alero se sometió a una resonancia y a un test de isocinéticos que arrojó una valoración favorable, por lo que desde ayer se irá incorporando progresivamente a los entrenamientos del grupo.

Ya con el resultado de las pruebas, ayer por la tarde pasó una última revisión a cargo del doctor Martínez Lirio, neurocirujano de Fremap, y el doctor Zurera, traumatólogo del mismo centro y jefe de los servicios médicos del Cajasol. Ambos coincidieron en concederle el alta médica y ahora seguirá un plan específico para ir reintegrándose a la dinámica del equipo, si bien el jugador ya hacía algunos ejercicios con el grupo.

Sastre cayó lesionado en septiembre y desde entonces los especialistas han tratado de que prevaleciera un tratamiento conservador que evitara pasar por el quirófano a un jugador tan joven. De esa forma, se optó por insistir en la ozonoterapia y las infiltraciones epidurales, medidas que han dado sus frutos hasta lograr que la recuperación esté muy cercana. Quizás sea prematuro que juegue contra el Unicaja en el último partido del año y esté a tope para el duelo en San Sebastián.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios