Octavos de final

Au revoir, campeona (2-0)

  • España cierra su ciclo glorioso y se despide de la Eurocopa y de su cetro continental mostrando una significativa inferioridad respecto a Italia, fantástica con y sin balón.

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Se acabó. La gran España que todo lo podía y todo lo ganaba es historia. El Mundial de Brasil no fue un accidente. El estilo ya no es el mismo, el físico y los jugadores tampoco, y España mostró ante Italia todas las dudas que arrastraba para despedirse de Francia y dejar paso a un nuevo campeón. Dos Eurocopas consecutivas, en Viena y en Kiev, más el Mundial en Johannesburgo. El historial es irreprochable, pero era obvio que España había pasado de ser la principal favorita a una de las candidatas y cuando te enfrentas a un equipo que también lo es puede ocurrir que sea mejor. Italia lo fue. En todo. De cabo a rabo. Con el balón y sin él. Frente la portería y delante de ella. Alemania espera a los italianos en cuartos en lo que será un choque espectacular. Sin España. Campeona ausente. Ni rastro de la España que se hizo inmortal.

Italia, que había adquirido cierto complejo ante España desde aquellos cuartos de final en Viena donde todo empezó, en aquellos penaltis en los que Cesc mandó al limbo todos los demonios ibéricos, certificó la defunción de un modelo, de un seleccionador, de un grupo al que la gloria ya le ha dejado atrás. Un primer tiempo absolutamente impropio y un segundo a remolque evidenciaron que hace falta mucho más que palmarés para pelear por los títulos. A la propia Italia le sobra palmarés...

De ningún modo, en absoluto, se puede criticar a una selección que tanta gloria dio. Pero hay que revisar cosas, continuar con la renovación de arriba a abajo y pensar que el lugar de España, sin ser malo, ya no es el de enemigo a batir. Es una candidata. Una más de las cinco o seis de un torneo como este.

Y es la primera en decir adiós. Portugal, Bélgica, Alemania, Francia... Siguen. España se cruzó con Italia y no dio nunca la impresión de poder superarla. Espectacularmente guiada desde el banquillo, el centro del campo italiano ahogó al español y la selección apenas tuvo opciones de revertir una inferioridad patente. Excesiva incluso. Seguramente, más mental que futbolística. Mentalmente España ha estado muy por debajo de lo que una fase final requiere. Físicamente tampoco ha estado sobrada.

Del Bosque repitió equipo y quizás ahí empezó a torcerse todo. No refrescó ante Croacia, Italia sí lo hizo ante Irlanda (también perdió), y Conte planteó un partido 100% físico. Presionando a toda cancha, con ayudas constantes y contundencia atrás. Mucho más frescos, aún tenían margen para que Eder y Pellè descolocaran a la defensa española. Tres centrales en Italia para un punta sin tener inferioridad en la medular, frente a dos delanteros ante la defensa de cuatro española, que se las vio y las deseó para frenar a un gigantón como Pellè y a un fantasista como Eder.

España, obligada al primer toque y a jugar rápido para superar la presión, se vio envuelta a una ola de imprecisión que nunca le permitió sorprender y sin embargo le provocaba mucho riesgo atrás. De salida Italia fue acumulando ocasiones para convertir en fantástica la presencia de David de Gea, pero el tiempo pone todo en su sitio y si no cambiaba la cosa antes o después sería de lamentar.

Una falta, totalmente evitable, de Sergio Ramos la empaló Eder entre el desconcierto español, que aún hablaba y se colocaba. De Gea sólo pudo repeler el misil y demasiado que evitó el remate de Giaccherini, pero Chiellini la empujó antes de que llegara Piqué.

Con varios jugadores totalmente ausentes (Nolito, Cesc, Silva sin chispa... incluso Busquets por debajo de su nivel), a España le costó un mundo tomar el mando y casi lo tomó por indicación de Italia, que salió tras la pausa a medir su posición después de estar a punto de marcar de nuevo justo antes del descanso.

España, con Aduriz por Nolito moviendo a Morata a la izquierda, empezó a tocar algo más y el propio Morata tuvo dos opciones, una clarísima, de empatar. Pero se paró España, Lucas Vázquez dio algo más de velocidad al salir, De Gea salvó ante Eder y la lesión de Aduriz terminó por trastocar los planes de Del Bosque, que metió a Pedro pero ya se quedó con Piqué como opción de remate. El único fallo italiano en defensa de todo el partido pudo convertirlo el barcelonista, pero Buffon sacó abajo una mano salvadora en el 89.

Sin discusión, Italia fue mejor y el 2-0 de Pellè no era necesario para que quedara claro qué equipo debía pasar. Desde el principio del torneo ha dado la impresión de tener un equipo absolutamente redondo y España comprobó que es competitivo al máximo y sabe llevar el peso y el balón. España no acertó, imprecisa y sin espíritu, y se le fue la vida lentamente recordando lo difícil que es tocar la gloria y lo difícil que es que vuelva. 

Hacía 22 años que Italia no ganaba en partido oficial a España. Fue en Estados Unidos, el famoso día de Tasotti y Luis Enrique. Entonces, en Boston, Italia fue mejor. No volvió a serlo. Hasta hoy. En París. Au revoir.

Ficha técnica:

2 - Italia: Buffon; Barzagli, Bonucci, Chiellini; Florenzi (Darmian, m. 84), Parolo, De Rossi (Motta, m. 53), Giacherini, De Sciglio; Éder (Insigne, m. 80) y Pellé. 

0 - España: De Gea; Juanfran, Piqué, Ramos, Jordi Alba; Cesc Fábregas, Sergio Busquets, Iniesta; Silva, Morata (Lucas Vázquez, m. 69) y Nolito (Aduriz, m. 46 (Pedro, m. 80)). 

Goles: 1-0, m. 33: Chiellini, tras un rechace de De Gea a disparo de falta de Éder. 2-0, m. 91: Pellé, de volea a pase de Giaccherini. 

Árbitro: Cuneyt Cakir (Turquía). Amonestó a los italianos De Sciglio (m. 24), Pellé (m. 54) y Motta (m. 87), y a los españoles Nolito (m. 40), Busquets (m. 88) y Silva (m. 93). 

Incidencias: Partido de los octavos de final de la Eurocopa 2016 disputado en el estadio de Francia, en Saint Denis, ante unos 80.000 espectadores. 

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