Piragüista del Club Náutico Sevilla

De contar piraguas a subirse a ellas

De contar piraguas a subirse a ellas De contar piraguas a subirse a ellas

De contar piraguas a subirse a ellas

David Martínez (28-10-1990) comenzó a practicar piragüismo en 1998 y desde entonces no ha parado de acumular éxitos con el Club Náutico Sevilla. Con hasta 11 coronas andaluzas en K-1 y 19 en barcos de equipo en categoría sénior, al margen de múltiples subcampeonatos y bronces, así como tres medallas nacionales absolutas, David se ha ganado a pulso la condición de referente del club hispalense.

Desde bien pequeño, el sevillano se quedaba mirando al Guadalquivir cada vez que atravesaba en coche el puente del V Centenario. "Contaba el número de piraguas que veía y le decía a mis padres que quería ser piragüista, pero tuve que esperar un poco, ya que con menos de ocho años no iba a poder ni con la pala", recuerda con cariño.

David formuló su deseo sin descanso, día tras día, y al final se cumplió. Mucho ha llovido desde entonces, desde que cogió por primera vez una pala que se le antojaba demasiado grande, hasta la actualidad. Ahora pasa buena parte del tiempo en el río, donde nunca cesa en su empeño de seguir mejorando.

"Entreno seis días a la semana, y una media de tres horas al día. Al final, son unas 18 horas semanales. Sólo descanso los domingos", relata Martínez casi sin inmutarse, pues tiene bien aprendida su rutina, ésa que le ha permitido saborear las mieles del éxito en tantas ocasiones.

De hecho, a finales del año pasado se proclamó campeón por tercer curso consecutivo del campeonato de Andalucía de larga distancia. "Fue una regata bonita, divertida y muy táctica. Suelo decir que me gusta más competir en distancias cortas, pero la verdad que cuando consigues hacerlo bien, las regatas largas son las más divertidas. Fueron casi 40 minutos de prueba, así que se hizo duro. Me jugué el oro con mi compañero Roque López, que ahora entrena con el equipo nacional sub-23 y que me lo puso difícil, pero al final conseguí adelantarlo en los últimos metros", cuenta orgulloso el sevillano.

Con muy buen sabor de boca concluyó David el año 2016, lo que lo hizo empezar el nuevo año muy motivado de cara a sus posibilidades de añadir nuevos logros a su ya de por sí extenso palmarés: "El gran objetivo es conseguir una medalla nacional. En 2016 me quedé a las puertas con un cuarto puesto, y ya son seis las veces que he terminado en esa posición... Así que estoy decidido a pelear por subir al podio".

De momento, formar parte de la selección española se presenta como una posibilidad algo remota: "Es difícil conseguir llegar al equipo nacional, y más cuando compaginas el entrenamiento con los estudios y el trabajo. Normalmente, los deportistas empiezan en la selección nacional más jóvenes y luego se van manteniendo. Además, en España, por suerte, tenemos muchos piragüistas de un nivel altísimo y es muy difícil llegar a lucharles un puesto, pero la esperanza es lo último que se pierde".

Optimista y luchador, David Martínez confía en colgarse esa presea nacional que tanto anhela desde hace ya demasiadas temporadas y, quién sabe, que podría abrirle las puertas de la selección española. Mientras tanto, seguirá siendo uno de esos piragüistas que más de un niño contará al pasar por el V Centenario.

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