Bolt halla nuevos retos

  • El momento y la ambición de Tyson Gay, que lidera el ranking mundial, le devuelven toda la magia a los 100 metros · "No es broma", dice el jamaicano sobre bajar a 9,5

Durará apenas un suspiro, pero el mundo entero se parará esta noche para ver la explosión de velocidad de la final de los 100 metros del Mundial de atletismo de Berlín, donde el desafío entre Usain Bolt y Tyson Gay promete explorar los límites del ser humano en la velocidad.

La hora está fijada desde hace tiempo, las 21:35 de la noche en Berlín, pero el crono que logrará el ganador de la prueba es una incógnita. Los optimistas hablan de récord del mundo, pero la imaginación se va incluso hasta los 9,5. Una barbaridad.

"No es ninguna broma", aseguró la gran superestrella del atletismo, el jamaicano Bolt, en una entrevista publicada ayer en el Berliner Morgenpost. "Por supuesto que es difícil. Y no sé cuándo llegará ni si seré yo quien lo haga. Pero es posible".

Lo que parece claro es que para ganar habrá que correr muy rápido. Los dos egos de la velocidad, a los que sólo queda hoy el trámite de la semifinal antes del gran momento, están convencidos de llegar al Mundial en la mejor forma.

"Estoy preparado", repite el jamaicano cuando le recuerdan el desafío del estadounidense, que no sólo quiere defender su título de 2007, sino batir el récord mundial de Bolt, los asombrosos 9,69 que logró en Pekín 2008. "Creo que estoy en la mejor forma que he tenido nunca", advirtió Gay.

De hecho, Gay llega a Berlín como líder del ranking mundial del año con los 9,77 segundos que logró en Roma. Bolt está muy cerca, pero además sus 9,79 cayeron en París en condiciones de lluvia y frío.

Las previsiones no parecen augurar agua para la noche de hoy en la capital alemana. De hecho, el día será caluroso. Pero las temperaturas pueden bajar incluso por el umbral de los 20 grados cuando caiga la noche.

Los dos hombres fuertes del sprint se verán las caras por segunda vez en su carrera en una prueba de 100 metros. El año pasado el norteamericano se perdió la final de los Juegos de Pekín por una lesión mal curada, pero poco antes, en mayo, había caído ya ante el jamaicano, que ganó con un nuevo récord del mundo, 9,72.

Gay fue el gran triunfador hace dos años en el Mundial de Osaka, donde hizo lo mismo que Bolt en 2008 en Pekín: ganar el oro en los 100, 200 y 4x400. Sin embargo, la explosión del jamaicano en los Juegos, donde logró además tres récords mundiales, apagó la estrella del norteamericano.

Sin embargo, Gay se siente cómodo en su papel de "aspirante". También lo era en 2007 cuando se enfrentó en la final de los 100 metros al jamaicano Asafa Powell, entonces plusmarquista mundial.

Pero la cabeza del "relámpago", que cumplirá 23 años el 21 de agosto, parece mucho más fuerte que la de Powell, incapaz aún de ganar un título en un gran campeonato. Bolt se toma la competición de forma relajada y lleva su estilo de vida jamaicano allá donde va. "Si gano, habrá un baile nuevo", advirtió antes del comienzo del torneo, en el mismo acto en el que presentó sus chillonas zapatillas naranjas, todo un contraste con la pista azul del Estadio Olímpico.

Gay, el hombre serio, amante de su madre, el buen estadounidense, vestirá el difuminado azul de su equipo, sin destacar, a la espera de seguir los pasos de Jesse Owens, cuyas iniciales lleva grabadas en su uniforme, y dar el golpe en Berlín.

"Me gustaría ganar el título. Pero también me gustaría quebrar el récord del mundo", advirtió el norteamericano, de 27 años. Al fin un digno rival para Bolt, que en Pekín ganó con varios cuerpos de ventaja. "Tengo muchas ganas de que llegue ese enfrentamiento con Gay. Sólo quiero correr, no puedo esperar a estar en la pista". Ni Bolt ni nadie.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios