Burgos, visita inédita en la élite del baloncesto

  • Será el primer duelo en la ACB entre el Burgos y el conjunto sevillano, dos equipos en el alambre

El jugador del San Pablo Gailius intenta penetrar ante Rojas, del UCAM. El jugador del San Pablo Gailius intenta penetrar ante Rojas, del UCAM.

El jugador del San Pablo Gailius intenta penetrar ante Rojas, del UCAM. / santi otero / efe

Después de varios ascensos frustrados, Burgos por fin disfruta de un equipo en la élite del baloncesto. Le costó varios años y muchas decepciones, pero ahora lo está disfrutando y, como el Betis Energía Plus, pelea por quedarse en la ACB. Ya sin el famoso canon, los dos últimos descenderán esta temporada y al acecho andan ya Breogán y Manresa, por lo que el duelo entre el último y el penúltimo de la tabla tiene más importancia por su valía que por ser un partido histórico, pues ambos se enfrentan por primera vez en su historia.

No es, por otra parte, extraño, ya que este San Pablo Burgos, CB Miraflores como entidad, apenas cursa su tercera temporada de vida. Resurgió de las cenizas del CB Tizona, que a su vez nació del Autocid Burgos con la misma estructura, directiva y patrocinadores que su predecesora, que tras conseguir tres ascensos en lo deportivo que no pudo certificar por cuestiones económicas (2012-2013 y 2013-2014 y antes el Autocid lo logró en la 2011-2012) tiró la toalla y finiquitó su equipo profesional. El Miraflores apareció en LEB Oro cogiendo su plaza, sin pasar por la LEB Plata, y Diego Epifanio, ayudante en el Tizona y Autocid, se fue a ese nuevo equipo como hicieron otros directivos y jugadores. Cinco de ellos siguen del equipo que logró el ascenso: Javi Vega, Huskic, Álex López, Álex Barrera y Edu Martínez.

Algunos de ellos, precisamente, han pasado la semana entre algodones como Álex López, Edu Martínez y Huskic, que se perdieron varios entrenamientos por distintos problemas. Sin embargo, Epi no quiere excusas: "No hay que darle muchas más vueltas", aseguraba en la previa del choque. Mientras, John Jenkins se arma de paciencia en una particular cuenta atrás que limita sus opciones de competir.

Peor lo ha pasado Jenkins, referencia anotadora burgalesa que sufrió el ataque de un virus que le hizo pasar incluso por el hospital. La evolución del jugador es positiva, "pese a estar tres días sin comer sólido" y a buen seguro estará para ayudar a sus compañeros en un partido importante.

El hito logrado por la entidad burgalesa ha sido refrendado por la afición. Si de media la asistencia para ver los partidos del conjunto castellano-leonés la pasada campaña en LEB Oro fue de 1.700 espectadores ahora, trasladados al Coliseum, la plaza de toros techada, la media está superando claramente los 8.000 espectadores. Ya los quisiera más de uno en Sevilla.

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