Campbell y los demás

  • El técnico no alberga duda alguna sobre la titularidad del costarricense ni de Amaya, Dorado y Nacho ante el Barça y mientras mantengan el nivel actual. Las Palmas evaluará a los otrora titulares.

Si Lorenzo Serra dijo en su día "con éstos o con otros" y revolucionó un equipo a la deriva con la inclusión principal en el once de Juanjo Cañas -primo hermano de José Alberto, el actual jugador del Betis-, en el caso de Pepe Mel apenas habría que cambiar la conjunción disyuntiva por la copulativa, ya que el madrileño ha demostrado sobradamente que su equipo pita con "éstos y con otros", es decir, con los que venían jugando y con los que se han hecho con el puesto aprovechando lesiones de aquéllos.

Es el caso principal de cuatro futbolistas, los centrales Amaya y Dorado y los zurdos Nacho y Campbell, quienes tras sus últimas comparecencias no son hoy, a ojos de su entrenador, titulares por accidente, sino por derecho propio. Por eso, más allá de que los futbolistas a los que relevaron pudieran estar o no aptos para el partido del domingo frente al Barcelona (21:00), ellos cuatro serán de la partida.

No se trata, empero, de casos idénticos, pero en todos concurre el denominador común de su alto rendimiento, en la mayoría de los casos incluso superior al de sus antecesores en el once inicial.

El último en explotar y el que ha concitado los elogios más recientes es Joel Campbell, aquel joven futbolista que deslumbrara en la Copa América 2011 en un soberbio partido frente a Bolivia y que prendara de inmediato a los ojeadores del Arsenal. Tras un curso cedido en el Lorient, llegó este verano al Betis y es ahora cuando se está aclimatando.

Entre su estado de forma un tanto irregular, alguna pequeña lesión y sus largos viajes fuera de sazón para jugar con la selección de Costa Rica, el delantero, de 20 años, no le había cogido la onda a la Liga. Sin embargo, sus alentadores minutos frente al Valladolid en la Copa del Rey fueron ya un preludio de lo que está capacitado para realizar sobre un terreno de juego. Y buena muestra fue su partido en La Coruña, con un golazo, un par de acciones de futbolista de calidad y un sacrificio defensivo que es el que lo puede hacer triunfar en el Betis.

Ha influido también en su rendimiento el entorno. Hijo de futbolistas aficionados (su madre también hizo sus pinitos), su familia es el puntal fundamental en su vida. Hoy, sus padres, su hermano y su novia lo acompañan en Sevilla, aunque normalmente vive solo con su madre. "Aprendí de niño, en el barrio, que uno puede llegar donde quiera. En el fútbol, la calle te da la picardía, la malicia, la maña... El fútbol es de listos", decía en una entrevista a este diario en julio.

Su camino lo sigue Vadillo, quien deslumbró en la Copa y ahora espera en la suplencia nuevas oportunidades. Y casos distintos son los de Nacho, Amaya y Dorado, tres veteranos que responden siempre que son requeridos por el entrenador.

El lateral malagueño perdió el puesto en favor de Álex Martínez sin que su rendimiento se fuera a pique. Bajó un tanto, es cierto, pero su vuelta al equipo ha demostrado que quizá estuviese relacionado con el cansancio. Llevaba más de dos temporadas jugando siempre. La anterior fue el más regular de la plantilla. La competencia le ha sentado bien.

Amaya y Dorado han disputado ocho partidos como pareja titular de centrales desde que están en el Betis. Y sólo perdieron en la pasada Liga en el Bernabéu. Aunque el cordobés fue titular en el estreno liguero en San Mamés, ambos partían como los centrales con menos opciones de jugar.

Las lesiones coincidentes de Perquis, Paulao y Mario les han dado una oportunidad y hoy, aunque cualquiera de los anteriores gozase ya del alta médica, ésta no les serviría más que para sentarse en el banquillo. Mel disfruta de su plantilla y cree firmemente en este fomento de la competencia.

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