sevilla f.c.Diego Capel

Ciclón almeriense

  • El joven extremo recibe una falta cada 18 minutos y es el líder destacadísimo en tarjetas provocadas a los rivales: 6 rojas y 30 amarillas · Confiesa estar en "el mejor momento" de su carrera

Comentarios 4

Vive un momento dulce y no se esconde a la hora de reconocerlo. Diego Capel es un joven feliz, alegre, con un futuro muy prometedor que disfruta jugando al fútbol y por el que está suspirando media Europa. El almeriense dice abiertamente que está en el mejor momento de su carrera, los rivales y los entrenadores temen su velocidad y no para de originar tarjetas y recibir faltas. El extremo de Albox ha provocado 6 tarjetas rojas. Ningún jugador de la Liga española llega a la mitad. En cuanto a amarillas, la marca la tiene en 30. Silva y Agüero ya ni aspiran a alcanzarlo con 21 y 18, respectivamente. "Estoy acostumbrado a recibir faltas y forma parte de mi juego. Si el equipo se puede beneficiar de ello, tanto por las tarjetas de los rivales como las ocasiones que generamos... es de lo que se trata". Capel recibe una falta cada 18 minutos, igual que el mallorquinista Jonás, líder de esta clasificación con 116 faltas provocadas. El espanyolista Luis García (111) y el azulgrana Iniesta (95) están por delante de Capel (94), pero con muchos más minutos de juego que el sevillista.

"Sí, sin duda estoy pasando por mi mejor momento. Físicamente me encuentro muy bien, estoy jugando con continuidad y en un equipo como el Sevilla en el que hay muchos recursos ofensivos, donde las cosas son más fáciles. La verdad es que más no puedo pedir". Quizá que alguno de los grandes equipos que lo siguen apriete de verdad… "Sólo me preocupa seguir jugando hasta el final de temporada y ya veremos a ver qué es lo que pasa. Ahora mi pensamiento está en el Sevilla".

Capel está ante uno de los partidos que más espera desde que es titular indiscutible en el equipo de Manolo Jiménez. La visita del Almería supone un aliciente más y el rápido extremo no lo niega. "Es un partido muy bonito para mí porque juego contra el equipo de mi tierra y siempre estos casos tienen ese morbo especial. La cosa ha cambiado desde el partido de la primera vuelta. Ahora cuento con la confianza del míster y afrontar este tipo de partidos en estas circunstancias es lo mejor que me podía pasar", celebra al tiempo que no da crédito a la temporada que está haciendo el equipo almeriense. "Están haciendo una campaña fenomenal. Si miramos atrás, pensar que iba a estar a estas alturas en esta situación era algo que no se podía creer nadie. Hacerlo mejor yo creo que es imposible. Están pasando por un gran momento y esperemos que sigan las cosas igual". El respeto de un almeriense por lo que está consiguiendo el equipo de su tierra también incluye las alabanzas a uno de los técnicos de moda que se ha convertido en una especie de Dios en esta ciudad de la Andalucía oriental: "Está claro que Unai Emery está haciendo un trabajo enorme, está manteniendo bien el bloque y es para enmarcar la temporada que está haciendo el equipo. Es un recién ascendido, en una categoría nueva… y la verdad es que lo está haciendo muy bien y es un equipo al que va a ser muy complicado ganarle".

Sin olvidar la debilidad por el equipo rojiblanco, empieza Capel a enfocar el diálogo por la importancia que el partido del sábado tiene para el futuro del Sevilla. El objetivo sigue siendo la Champions y las dos últimas victorias hechas realidad ante Villarreal y Mallorca han impulsado esta ilusión. Nadie piensa en algo distinto a otro triunfo. "Los tres puntos tienen que quedarse aquí y después de esta racha que hemos cogido, de haber ganado dos partidos seguidos y jugando en casa es muy importante para nosotros ganar. A partir de ahora no podemos fallar en los partidos en nuestro estadio para poder meternos en el objetivo", sentencia el almeriense, que destaca que la clasificación puede sufrir muchos cambios de aquí al final de la temporada. "Todavía hay dieciocho puntos que disputar y se puede lograr. Hay mucho en juego, estamos a sólo tres puntos y queda tela por cortar". ¿Ve más irregular al Atlético de Madrid que al Racing? "Sí. El Atlético es un equipo capaz de hacer lo mejor y después de empatar en el último minuto, como le ocurrió en Valladolid, o no dar una a derechas como le pasó en Villarreal. De todas formas, los dos van a dar guerra seguro hasta el final. Son los dos rivales que al final nos lo van a poner complicado. Por eso creo también que el partido que tenemos que jugar en Santander puede ser clave si todo sigue más o menos como hasta ahora. Allí nos veremos".

De todas formas, eso aún está lejos. De momento, el Almería va a convertirse en una prueba difícil para el equipo de Jiménez. Desde la distancia, demuestra conocer el paño y avisa de las complicaciones que el Sevilla se puede encontrar en su próximo compromiso en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Mané, Negredo, Diego Alves… Hay buenos futbolistas allí. "Sí, hay jugadores muy jóvenes además y con mucho futuro que están dando mucho que hablar y que el año que viene seguramente van a estar jugando en un equipo superior. Pero más que las individualidades, el Almería ha hecho un bloque muy bueno y nos va a ser muy difícil ganarles". Y un equipo que no recibe muchos goles… "Sí, ya he dicho que es un equipo muy complicado, que fuera de casa también ha sacado buenos resultados y a rivales complicados se lo ha puesto muy difícil, como al Barcelona y al Madrid, que le ganaron por la mínima. O contra el Atlético de Madrid hace dos jornadas. Si no le expulsan dos jugadores no pierden seguro", recuerda rescatando del archivo de la memoria ese 6-3 en el Calderón que el equipo de Emery llegó a llevar empatado a tres.

También recuerda Capel que bien podría estar formando parte de ese equipo que visita Nervión y que podíamos estar hablando ahora de que no puede jugar el domingo por una cláusula de su contrato de cesión… "El pasado verano, después de regresar del Mundial (sub 20), tuve la opción de ir allí, pero siempre he dicho que mi pensamiento era triunfar en el Sevilla y aposté por quedarme a probar suerte. Sabía que era una apuesta arriesgada y no ha podido salir mejor. Yo tenía confianza en que con trabajo y con ilusión todo llega y así ha sido. Ahora estoy muy contento".

Hasta le están intentando llenar la cabeza de pajaritos con rumores sobre sus opciones de estar en la Eurocopa, un comentario que acoge con una sonrisa un poco cansina que denota que tiene los pies en el suelo o que sabe a ciencia cierta que no va a ser así. "Bueno, hay muchos rumores sobre eso, pero tampoco es una cosa que me esté preocupando. Son decisiones que tiene que tomar un seleccionador. Está claro que que va a ser muy complicado porque hay ya un bloque hecho, jugadores que ya ha probado y las cosas han ido bien. Yo soy muy joven y trabajo día a día para que un día se haga realidad".

Lo que sí son una realidad, y tangible, son esos números que aterran a cualquier entrenador rival: 30 tarjetas amarillas y 6 rojas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios