Croacia y el peso del 98

  • Prosinecki, Boban y Suker rememoran el equipo que acabó tercero en el Mundial de Francia.

Otra vez, una generación de futbolistas croatas de primer nivel. Otra vez, un gran torneo. Otra vez, en Francia. Dicen que las comparaciones son odiosas, pero a veces resultan inevitables.

"Hay que contar con Croacia en esta Eurocopa", señala Robert Prosinecki, miembro de aquella selección croata que asombró en el Mundial de 1998 alcanzando el tercer puesto.

18 años después, Croacia está de nuevo en Francia con una de las mejores plantillas que se le recuerdan. Si en 1998 estaban Prosinecki, Davor Suker o Zvonimir Boban, en 2016 están Luka Modric, Ivan Rakitic y Mario Mandzukic.

El primero es seria duda para el duelo de hoy ante España. Un partido al que la selección arlequinada llega prácticamente con los deberes hechos, pues con cuatro puntos tiene la clasificación virtualmente en el bolsillo.

Pero a esta Croacia no se le exige que avance de la fase de grupos, sino que triunfe como la del 98. La sombra de ese tercer puesto, logrado además en su primera participación en un mundial, persigue a los actuales futbolistas.

De hecho, cuando la plantilla estaba aún madurando y en el camino hacia su plenitud sufrió dos duros goles: cayó eliminada en la fase de grupos de la Eurocopa 2012 y del Mundial 2014.

"Es posible que 1998 haya sido un año especial e irrepetible para el fútbol croata", señaló Boban, el hombre que portó el brazalete de capitán hace 18 años.

"Lamentablemente, ese éxito pesa como una losa sobre el equipo, lo que es injusto porque cada generación vive su propia era. No se le puede pedir al grupo actual que iguale los logros de una generación anterior que consiguió cierto éxito", reflexionó con tono comprensivo.

Suker, otro de los pilares de aquella selección, es el actual presidente de la federación croata. Y no quiere que el pasado influya en el presente.

"No conviene poner demasiada presión en los jugadores. Sabemos que tenemos calidad, pero todo eso hay que demostrarlo en el terreno de juego", valoró.

Un empate ante España en Burdeos le vale a Croacia para avanzar y clasificarse como segunda del Grupo D. Incluso una derrota podría colocarla en octavos como una de las mejores terceras -tiene cuatro puntos- o, incluso, como segunda. Pero ser segunda conlleva enfrentarse en los octavos contra Italia, un hueso duro de roer en cualquier situación.

Eso sí, Croacia tiene calidad suficiente para doblegar a los italianos. E incluso a los españoles. Así lo defiende Boban: "Si uno se fija en cada jugador individualmente, verá que todos tienen una gran inteligencia futbolística y mucha personalidad. Sin embargo, a Croacia como equipo siempre le ha faltado algo en los grandes escenarios".

Desde 1998, Croacia jugó tres mundiales y nunca fue capaz de superar la fase de grupos. Además, disputó tres eurocopas. Su mayor logro fue alcanzar los cuartos de final de 2008, cuando a la selección balcánica se le escapó el billete a semifinales en el minuto 120, tras una agónica prórroga frente a Turquía, con la que precisamente se vio las caras en el presente torneo en su primer partido de la fase de grupos.

"Es muy difícil comparar. No puedo decir si el equipo de ahora es mejor que el de 1998", indicó Prosinecki". "Lo que sí es cierto es que el actual es muy muy bueno. Esta generación puede conseguir algo en esta Eurocopa si alcanza las eliminatorias, olvida las imágenes de los ultras y Modric no tiene una lesión grave", vaticinó.

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