Galones contra la rebelde juventud

  • Novak Djokovic y Serena Williams se enfrentarán a Dominic Thiem y Kiki Bertens, dos incipientes talentos

Los dos números uno del mundo, Novak Djokovic y Serena Williams, se clasificaron ayer para las semifinales de Roland Garros, donde se medirán contra dos tenistas jóvenes y en líneas ascendentes, el austriaco Dominic Thiem y la holandesa Kiki Bertens.

El serbio consiguió su billete para el penúltimo escalón del último Grand Slam que le resta por conquistar en un partido plácido ante un rival al que tiene tomada la medida, Tomas Berdych, al que ganó por vigésimo cuarta vez para acceder a su sexta semifinal consecutiva de París. En esta ocasión, el serbio se impuso 6-3, 7-5 y 6-3 en poco más de dos horas, raudo, en el menor tiempo posible porque las fuerzas pueden hacer falta en la recta final del torneo.

Serán las octavas semifinales del pupilo de Boris Becker, que tendrá ante sí al que todo el mundo coincide en considerar una de las estrellas ascendentes del tenis. Y, curiosidades del destino, su rival está entrenado por Günter Bresnik, que dirigió a Becker.

A sus 22 años, Thiem es el primer tenista nacido en los 90 que accede a las semifinales de Roland Garros, las primeras que jugará en un Grand Slam, lo que le servirá a partir del lunes para ingresar por vez primera en su carrera en el Top 10 como 7 del mundo. Fogoso y maduro al mismo tiempo, Thiem tiene un tenis templado, potente, con el que descartó al belga David Goffin, otra de las promesas del futuro que acabó cediendo por 4-6, 7-6(7), 6-4 y 6-1. En la otra semifinal, Murray y Wawrinka lucharán por un puesto en la final.

En el cuadro femenino, Serena Williams sufrió más de lo esperado contra la kazaja Yulia Putintseva, 60 del mundo, que le arrebató el primer set de la quincena. Impaciente por acabar su partido y pasar el menos tiempo posible en la pista la menor de las Williams jugó con fuego ante una menuda rival de 21 años. Acabó imponiéndose 5-7, 6-4 y 6-1 en un mal partido en el que acumuló 43 errores no forzados y que salvó solo gracias a su inigualable potencia de golpeo y a que la kazaja no tuvo gasolina suficiente para aguantar todo el partido.

Su último obstáculo para la final será la inesperada Kiki Bertens, que pasó a meterse en semifinales, tras derrotar a la semifinalista de la pasada edición, la suiza Timea Bacsinszky, 7-5 y 6-1.

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