Goleada al toque

  • El Sevilla afina los conceptos de presión y ataque ante un débil Conil y destaca el olfato de Chevantón, con tres goles

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Segunda prueba de la pretemporada, de menos nivel que la primera por la entidad del rival, y nueva muestra de que la plantilla sevillista va asimilando los conceptos de Manolo Jiménez. El Sevilla goleó casi sin despeinarse al Conil en un despliegue de rápido fútbol de ataque, casi con dos equipos distintos. La presión adelantada, las rápidas combinaciones y la movilidad de las alas y los puntas desbordaron muy pronto al voluntarioso equipo conileño, de la Primera Andaluza.

Teniendo en cuenta la tremenda diferencia entre un rival y otro, pocas conclusiones se podían sacar, más allá del trabajo de Costa Ballena en lo que se refiere a la coordinación de la presión y la rápida circulación de balón.

Muy pronto se abrió el carrusel de goles, con un preciso córner que sacó Chevantón y remató a placer Romaric. El marfileño sorprendió por lo estilizado de su figura, después de haberse acercado a su peso ideal, y por el buen criterio a la hora de distribuir el balón con rapidez junto a Maresca, que también fue fiel a la consigna de buscar las alas o realizar cambios de juego ante la presión del rival. Eso y la movilidad de Kone, muy activo, y Chevantón, que marcó tres goles, desarbolaron a un Conil que también sufrió mucho con las entradas por las bandas de Jesús Navas, ayudado por Mosquera, otra vez de lateral derecho, y Diego Capel.

Los dos canteranos, además, se cambiaron de banda para buscar nuevas vías de ataque. En el caso de Navas, dio un par de pases de gol excelentes, primero con un pase diagonal a la espalda de la defensa que aprovechó Chevantón y luego con un lanzamiento interior que culminó Kone solo ante el portero, tras esquivarlo.

La defensa apenas pudo ponerse a prueba, aunque despuntó el juego aéreo de Squillaci, que también fue el autor de un gol antes de ser sustituido al descanso. Esa dinámica no cambió con los relevos, tras los que el renovado Luis Fabiano vio dos veces puerta.

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