Golpe del Madrid para igualar la final

  • Los de Pablo Laso, siempre por delante en el marcador, anulan a los azulgrana y ponen la emoción

El Real Madrid equilibró la final de la Liga ACB (1-1) tras un buen partido en el Palau Blaugrana, donde entre Ayón (20 de valoración) y Llull (18) se bastaron para derrotar al Barcelona, siempre a remolque en el marcador.

Su mal primer cuarto (12-28) fue un lastre irrecuperable para los de Xavi Pascual, que, pese a situarse en disposición de disputar el partido en el tercer cuarto (52-57), acabaron cediendo.

La puesta en escena del Madrid fue fabulosa. Comandados por un magnífico Llull, los de Pablo Laso se escaparon en el marcador de salida, con un juego muy rápido y una férrea defensa que no permitieron el juego exterior azulgrana.

Dominaron los blancos desde el inicio. Los aciertos de Thompkins marcaron el camino para los capitalinos, que consiguieron un parcial de 0-9 y en cuatro minutos ya miraban a lo lejos en el marcador (2-11).

La ventaja fue creciendo en cuanto Llull tomó las riendas de la situación. Anotó más puntos en el primer cuarto (13) que todo el Barça (12), en unos primeros minutos en los que el Madrid reunió lo mejor de su repertorio y los azulgrana firmaron una de las peores actuaciones del curso.

Con sólo diez minutos jugados, gran parte del devenir del partido estaba escrito. El Madrid doblaba al Barça en rebotes (5-10) y Llull tenía el doble de valoración global que todo el equipo local (7-14).

Con su entrada en la cancha, Felipe Reyes capitalizó las capturas en ataque y dio bolas extras a los suyos. Ayón estuvo igual de eficaz y la diferencia se disparó hasta el 15-37.

Ése fue el primer punto de inflexión del partido. El Barça empezó a frenar la sangría, aprovechó que Llull estaba en el banquillo y empezó a jugar mejor en ataque.

Un parcial 11-0 puso a los azulgrana en otra situación (26-37). Los de Pascual habían dejado sin anotar a su rival durante tres minutos y empezaron a ver las cosas de otra manera.

El regreso de Llull le dio otro impulso a los suyos, aunque para entonces el Barça se había situado en la barrera psicológica de los diez puntos (31-41).

La salida del tercer cuarto era decisiva para los azulgrana. Se la jugaron más en defensa, creyeron más en su juego exterior, equilibraron el rebote y Llull no tuvo tanto protagonismo.

Fue limando diferencias el Barça hasta situarse a cinco puntos (52-57) tras un triple de Perperoglou, pero el gran partido de Ayón permitió a su equipo mantener el tipo y despedirse del tercer cuarto con ocho puntos de ventaja (58-66).

Y al Madrid no le tembló el pulso y con un parcial de 1-12 dejó el partido decidido (59-78) a seis minutos para el final.

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