Hiroshi Kiyotake entra en escena para completar a Hiroshi Ibusuki

  • Tres años después de que Hiroshi Ibusuki y el Sevilla separaran sus caminos, aterriza otro Hiroshi, apellidado Kiyotake en este caso, con el fin de escribir, en positivo, la historia nipona en el Sevilla.

Pese a que cada vez es más habitual encontrar futbolistas orientales en las ligas occidentales, aún sorprende. No sólo por la expectación que se genera en el país de origen, también por lo exótico de la apuesta del equipo en cuestión.

Ocurrió en su día con Hiroshi Ibusuki, el primer japonés que vistió la camiseta del Sevilla. No hace tanto, el 21-01-2012, un espigado futbolista, de casi dos metros de altura, con ojos semirrasgados, debutaba con el número 28 a la espalda con el primer equipo blanquirrojo después de destacar en el filial. Lo hacía, además, en un encuentro ante el Betis, el eterno rival, en el Benito Villamarín sustituyendo a Álvaro Negredo. El partido acabó empate (1-1), y el nipón, que estuvo siete minutos en el campo, apenas rascó bola pero su aparición generó mucho interés.

De hecho, numerosos medios orientales se dieron cita en el estadio verdiblanco para cubrir el partido y la posterior rueda de prensa, en la que cuestionaron varias veces a Marcelino, por entonces técnico sevillista, sobre el papel que tendría en su equipo Hiroshi. Una luz que, a sus por entonces 20 años, no terminó de brillar con la consistencia deseada en el plantel sevillista y acabó marchándose en diferentes cesiones hasta regresar a su país, donde defiende los colores del Albirex Niigata.

Tres años después de que Hiroshi Ibusuki y el Sevilla separaran sus caminos (acabó traspasado al Valencia Mestalla), aterriza otro Hiroshi, apellidado Kiyotake en este caso, con el fin de escribir, en positivo, la historia nipona en el Sevilla.

El ex del Hannover 96, mucho más bajito que su paisano (no llega al 1,80 de estatura), tendrá cuatro años para ganarse a la que desde ya es su nueva afición.

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