Lagun Aro - Cajasol · la crónica

Lechones con alma de lobos (75-77)

  • Con Sastre y Satoransky estelares, el Cajasol logra media salvación y casi condena al Lagun Aro. Los 20 rebotes ofensivos fueron decisivos.

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Había mucho que ganar en San Sebastián, pero también mucho que perder. Ante el Lagun Aro era un partido de hombres y los niños del Cajasol, esos lechones que en las primeras jornadas pagaban su candidez con derrotas, dieron el paso exigido en un encuentro tan determinante. Siguen siendo lechones por su juventud, pero ya tienen alma de lobos. Sastre y Satoransky comandaron al Cajasol en Illumbe, donde el conjunto sevillano mandó de principio a fin a pesar de que sufrió para certificar el triunfo y, de paso, media permanencia. Y lo hizo con un palmeo de un Mensah-Bonsu (en el vigésimo rebote ofensivo cajista) que ya se ha entonado, se ha enterado que el baloncesto es un juego de equipo y después de seis meses parado ha cogido el ritmo de una competición tan exigente como la ACB. 

Allí seguirá un año más el club hispalense. Serán 25 seguidos en la máxima categoría. Y lo hará, si no hay una hecatombe de por medio, por derecho, sin regalos. De la mano de dos chavales que se han hecho jugadores en Sevilla y que han crecido de la mano de un Aíto García Reneses al que no le quema, como a otros, tirar de los jóvenes valores en los momentos de la verdad. Respondieron Sastre y Satoransky, pero también un Bogdanovic que sacó su fusil para clavar dos triples desde casi ocho metros en sendos momentos delicados, Blakney, que supo leer el encuentro y el ya mencionado Mensah-Bonsu, que ayer tapó bocas certificando lo que ya dejó entrever contra el Joventut. Quedan cinco jornadas y el conjunto vasco, frontera del descenso, queda ya a tres triunfos de ventaja más el basket average. Cinco jornadas para sellar la permanencia y disfrutar de más lechones como Porzingis, Burjanadze o Radicevic, que con el objetivo en el bolsillo tendrán seguro más oportunidades. 

Costó tumbar al Lagun Aro, que lo más cerca que estuvo del triunfo fue a 25 segundos del final, cuando Doblas empató machacando el aro después de que su equipo fuese más de 39 minutos por debajo en el marcador, desde el 0-2 que logró Bogdanovic. Pero el Cajasol supo jugar bien ese último ataque. Aclarado para Blakney, que agotó gran parte de la posesión y penetró fallando una canasta fácil. Pero por allí estaba Mensah-Bonsu, que con un palmeo certificó la victoria. 

Sin embargo, el inglés no fue el único nombre propio de un encuentro que dominó el Cajasol merced a los 20 rebotes ofensivos capturados que debieron servir para cerrar antes el envite. Al descanso eran nueve, por los ocho en defensa de un Lagun Aro al que le costó meterse en el choque debido a que sus americanos, Finley y Woods -bien defendidos por los exteriores visitantes-, sumaban al final del tercer cuarto sólo cinco puntos entre los dos. No supo aprovechar el cuadro sevillano esa falta de acierto para romper antes el partido. Hasta 12 puntos de renta llegó a tener poco antes del final de primer tiempo (30-42), pero a los vestuarios se fueron los equipos con todo por decidir (37-44) gracias a un triple inverosímil de Salgado, motor local junto a Doblas mientras sus extracomunitarios estaban desaparecidos. 

Sastre abrió la reanudación con un triple que, sin embargo, dio paso a unos minutos de desconcierto en ambos bandos, de pérdidas y malas elecciones de tiro que en casi cinco minutos dejaba un marcador parcial de 4-3. Las alarmas en el Cajasol se encendían ante los problemas ofensivos tras seis ataques seguidos fallados, pero apareció Bogdanovic para sacarse de la chistera un triple desde ocho metros que hacía renacer a su equipo. El encuentro, como muchos otros, comenzaba a moverse a tirones. El Lagun Aro se puso a tiro, a sólo cuatro puntos, pero entre Mensah-Bonsu -que incluso asistió en un contragolpe a Sastre-, el alero balear y un Satoransky que asumía sus galones de líder volvió el cuadro andaluz a dar un tirón (48-59). Con todo, fue de nuevo Salgado quien cerró el cuarto (50-59). 

Con nueve puntos de ventaja y 10 minutos por jugar encaró el Cajasol el cuarto final. Era la hora de los hombres, aunque con el DNI de alguno en la mano no habría que pedirle tales responsabilidades. Pero tienen alma de lobos. Ni siquiera se arrugaron cuando el Lagun Aro reaccionó. 

Y eso que Bogdanovic, con otro triple bastante lejano, puso de nuevo la decena de puntos de diferencia (52-62). Despertó Woods, que anotó 11 puntos en este cuarto, y los donostiarras metieron el miedo con un parcial de 7-0 que apretaba el marcador. 

Salgado quizo rizar el rizo y se jugó un triple sin sentido que se fue al aro. Satoransky, con una penetración llena de clase y confianza, dio aire a los suyos (62-68). Quedaban menos de dos minutos y los de Sito Alonso no bajaron los brazos. Un triple de Woods fue contestado de inmediato por Sastre, previo rebote ofensivo del Blakney, pero Finley replicó de nuevo. Nadie se escondía, pese a que el balón quemaba, y Doblas empató a 25 segundos del final. Satoransky y Sastre, uno en cada esquina, abrieron la pista y un enorme hueco para la penetración de Blakney. El destino, sin embargo, eligió al criticado Mensah-Bonsu para ser el héroe final del partido. La permanencia (virtual) cajista, tiene muchos otros héroes. Aíto, Sastre, Satoransky, Bogdanovic, Blakney, Ocampo, Javi Carrasco, Williams... En definitiva, todo el equipo.

Ficha técnica

75.- Lagun Aro: Neto (11), Finley (5), Papamakarios (3), Woods (14) y Doblas (13)- cinco inicial- Rubio (4), Paunic (8), Ibekwe (4) , Salgado (13)

77.- Cajasol: Sastre (15), Satoransky (16), Tepic (5), Bogdanovic (10), Trigueros- cinco inicial- Asbury (2), Balvin (6) Blackney (4), Holland (7), Mensah-Bonsu (12)

Arbitros: Pérez, Bultó y Rial.

Marcadores por cuartos: 15-21; 37-44 -descanso- 51-59; 75-77

Incidencias: 6.500 aficionados en el pabellón San Sebastián Arena 2016.

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