Lidia Redondo: En busca del podio nazarí

  • La granadina, que no estuvo en Pekín, espera con ganas la cita de Londres donde espera estar en el podio · "Podemos luchar contra los demás países", afirma Lidia.

Su corta edad no la dejó ir a Pekín en 2008, pero ahora ha llegado la oportunidad para Lidia Redondo (7-3-92), quien ya lleva a su espalda un palmarés digno de las más grandes. La granadina ya tenía claro desde pequeña a qué se quería dedicar y en unas semanas podrá demostrar en los Juegos Olímpicos que es una de las mejores. "Mi pasión por la gimnasia rítmica empezó un día que lo vi por la tele y le dije a mi madre que yo quería hacer lo que hacían esas niñas", comenta la gimanasta al recordar sus orígenes.

Ahora, Redondo es una de esas niñas y va a Londres convencida de que la selección española no tiene nada que temerle a ningún otro conjunto. "Realmente no temo a ningún país porque todos estamos a muy buen nivel y preparados para hacer un buen papel en Londres. Nosotras tenemos que ir allí a hacer el trabajo que hacemos día a día y ya vendrán los resultados", afirma.

Fue 2004 el año que empezó todo para ella. La granadina dejó la Alhambra por la Puerta de Alcalá. El Club Granada por la selección española. Y así pasó a formar parte de su equipo titular de gimnasia rítmica en la modalidad júnior. "Me fui a Madrid con doce años. Al principio te vas con mucha ilusión por entrar en el equipo nacional y no te das cuenta de que te separas de tu familia porque solo estás pensando en hacer realidad el sueño de tu vida", comenta la granadina. A pesar del tiempo que pasa lejos de su familia, la gimnasta reconoce que no le cuesta estar fuera: "Con el tiempo te vas dando cuenta que no puedes verlos, pero como sigues haciendo el deporte que te gusta, no te importa".

Desde que entró en la selección nacional, la única mujer representante de la provincia de Granada en los Juegos de Londres no ha dejado de sumar éxitos. Sino el más reciente, el más importante ha sido el conseguido a principios de este año en el Preolímpico. El equipo español se alzó con la medalla de oro tras superar a las ocho selecciones restantes que participaron en el torneo con un total de 53.250 puntos. La españolas ya estaban clasificadas desde el primer ejercicio, por lo que salieron a por el oro en el resto de pruebas.

En Londres, la granadina no espera menos, ya que confía plenamente en las posibiliadades del equipo: "Nos veo muy preparadas porque ya conseguimos una buena posición en el Preolímpico en el que quedamos primeras y eso nos ha dado el impulso para ir con más fuerza a los Juegos. Creo que tenemos posibilidades de conseguir la medalla, aunque tenemos que demostrar que sabemos hacerlo y que podemos luchar contra los demás países".

En Pekín, tuvo el infortunio de no llegar por muy poco a la edad que necesitaba para acompañar al resto del equipo. La normativa de su disciplina exige la edad mínima de 16 años para poder competir en la categoría sénior y la granadina solo contaba con quince años cuando se disputó el Preolímpico. Por esto, para Lidia, estos Juegos tienen un valor añadido. "En 2008 no pude ir porque no tenía la edad requerida en el año clasificatorio. Estuve como suplente y me quedé con muchas ganas de ir. No era mi oportunidad. Ahora que la tengo, estoy con muchísima ilusión y deseando que llegue ese día de irnos a Londres", recuerda.

En la gimnasia rítmica, como ocurre en la doma o en la natación sincronizada, resulta muy difícil arrebatar los primeros puestos a algunos países -Italia y Rusia- tanto por su talento como por el gran esfuerzo que han realizado desde hace muchos años. Sin embargo, para Lidia, España tiene un aspecto a su favor con el que no cuentan el resto de los países: "El punto fuerte de España es el carácter. El carácter español no lo tiene ningún otro país, a parte de nuestros ejercicios que también son muy difíciles. La expresión con la que nosotras salimos al tapiz, nuestra fuerza y nuestra música, no los tiene nadie".

Lleva Redondo casi una década peleándose con los aros, las cintas, las pelotas y las mazas, ejercitándose prácticamente casi todos los días para ser la mejor. "Entrenamos más o menos siete horas al día. Nos mandan un trabajo que hacer y depende de ese trabajo, unos días terminamos antes y otros un poco más tarde".

La gimnasia rítmica requiere mucha concentración, tanto si es en el ejercicio individual, como si es por equipos. En esta última modalidad, la clave es coordinarse con el resto de las compañeras para realizar el ejercicio sin fallos. Lidia Redondo sabe que para ser la mejor no le basta con manejar los aparatos, sino que debe ser una deportista con muchas cualidades para poder llegar a lo más alto. "Para estar en el equipo nacional hay que ser una deportista muy completa. Como gimnasta tengo mucha técnica corporal y con el aparato. A parte hay que tener mucha responsabilidad y mucha disciplina porque este deporte requiere de ambas cosas", reconoce la granadina.

La gimnasta, que estuvo hace unas semanas en Granada, intenta ir a su ciudad de origen siempre que puede: "Procuro ir a casa un fin de semana cada dos meses y mis padres pueden venir cuando ellos quieran". Durante esos días, Redondo se reencontró en la Ciudad Deportiva de Armilla con el escenario donde entrenó los años que compitió con el Club Granada Allí, tuvo una gran acogida por todas las niñas que ahora desean ser como ella y asegura que "me sentí muy a gusto y me alegró ver como todas las niñas me admiraban".

Desde que dejó su ciudad atrás y comenzó realmente su carrera, ha sido campeona de España en cintas y mazas y en el Torneo Internacional de Marbella de categoría sénior. En la Copa del Mundo de Bulgaria que se celebró el pasado mes de mayo, consiguió  una medalla de bronce con la selección española.

Sin embargo, la granadina suma y sigue y a solo unas semanas de partir a Londres ya cuenta con otra medalla de bronce en su palmarés. Las españolas disputaron la Copa del Mundo en Minsk (Bielorrusia) el pasado fin de semana, donde volvieron subir al podio y presentaron sus credenciales para la cita en la capital británica. En la final que se celebró el domingo, no consiguieron medalla, aunque quedaron cuartas por detrás de Rusia, Beilorrusia e Italia.

Con tres medallas de bronce en el cuello, Lidia Redondo vive por y para el deporte y su intención es seguir así cuando termine su carrera como gimnasta: "Me gustaría seguir vinculada a la gimnasia rítmica ya que es el deporte que llevo haciendo desde los cinco años".

A menos de un mes para el encuentro en Londres, la granadina y sus compañeras saben que se enfrentan a las mejores del mundo y que el carácter que caracteriza al equipo español es su mejor arma para hacerse un hueco y conseguir la ansiada medalla.

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