Lucha y superación para llegar al oro

  • Marta Galián. Nadadora del Club Naútico Sevilla en categoría adaptada y aspirante a los JJ.OO. de Londres

Cuando se le pregunta a un deportista por la parte negativa que tiene la práctica que realiza todos coinciden en lo mismo: las lesiones y enfermedades. Éstas los acompañan a lo largo de toda su carrera, llegando en los casos más graves a hacer que abandonen su actividad. Pero, sin lugar a dudas, no hay nada más poderoso que la convicción de uno mismo para sobreponerse a esos obstáculos. Es el caso de Marta Galián, una nadadora que a los 13 años tuvo que hacerle frente a una escoliosis y tras mucho sacrificio para superarlo, no para de atesorar récords y medallas.

Aunque nacida en Cartagena, esta joven de 20 años lleva afincada desde pequeña en Sevilla, donde practica la natación desde los cuatro años. "Empecé con los cursillos de niños y le fui cogiendo el gustillo. Luego comencé a tomármelo en serio y me metí en el club Hispalis para competir. Desde allí pasé al Náutico".

Marta siempre se ha definido como una persona muy exigente y competidora, pero cuando tenía 13 años le detectaron escoliosis. Este problema hizo que la nadadora tuviese que operarse y dejar el mundo de las piscinas durante mucho tiempo, al estar parada dos años por la operación y la rehabilitación. "Cuando me enteré de lo que tenía seguí compitiendo, hasta que me dijeron que tenía que operarme. Yo quería seguir tras la operación, pero después lo pasé muy mal y pensé en dejarlo. Tenía dolores e iba todo muy lento, pero con la ayuda y el apoyo de mis entrenadores recuperé mi espíritu luchador", confiesa.

Éste fue un punto de inflexión muy importante para Marta, ya que tras recuperar el ánimo y la forma volvió a la competición y logró el oro en 50 libres, la plata en 100 libres y el bronce en 100 espalda a nivel nacional. Sin ir más lejos, el pasado fin de semana quedó primera en las modalidades de 100 metros espalda, 200 estilos y 50 y 100 libres en los Campeonatos de Andalucía.

"Lo he pasado mal con la escoliosis. La recuperación, volver a coger la forma y el ritmo de la competición fueron pruebas duras. Fue difícil, pero cuando tienes tan claro que vas a salir adelante y gente que te apoya puedes superar lo que sea", afirma la deportista.

A pesar de que ahora esté en un momento muy dulce en su carrera, sabe que le queda mucho por mejorar y que sus competidores no le van a dar tregua. "Siempre hay cosas que mejorar. Mi discapacidad me afecta a la hora de hacer un viraje o una salida, donde los otros me sacan medio cuerpo nada más empezar". Por ello, la joven entrena tres días a la semana durante tres horas y al mismo nivel que el resto de nadadores del club.

"Después de todo lo que he pasado al salir del quirófano no voy a tirar ahora la toalla". Palabras cargadas de optimismo y lucha de una persona que sabe perfectamente lo que es sobreponerse a las dificultades que a veces plantea la vida.

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