Marta se dejó su medalla en el suelo

  • La palentina cayó a media vuelta para el final cuando comenzaba a remontar

Una fuerte costalada a 200 metros de la meta, cuando se batía por la medalla de plata, echó por tierra las ilusiones de Marta Domínguez en la primera final olímpica femenina de 3.000 metros obstáculos. La palentina rodó por la pista a media vuelta del final, al tropezar en el obstáculo que precedía a la última ría, cuando luchaba junto a la keniana Eunice Jepkorir y la rusa Yekaterina Volkova por la medalla de plata, una vez que la de oro estaba segura en poder de Gulnara Samitova-Galkina, vencedora con nuevo récord mundial.

El burgalés Juan Carlos Higuero será el único representante español en la final de 1.500, sin la compañía del madrileño Arturo Casado, que se quedó en semifinales. Higuero, destronado por Casado hace dos semanas en Tenerife como campeón de España, acabó tercero en su serie.

A continuación, Casado tomó la cabeza en la segunda semifinal y con su enorme envergadura controló el grupo. Aguantó arriba hasta los últimos 200 metros, en los que pinchó y acabó penúltimo.

En la tercera carrera de su vida en 3.000 metros obstáculos, Marta Domínguez conservó la cabeza fría para no cebarse en el ritmo delirante que impuso desde la salida la plusmarquista mundial y llegó a la última vuelta en la situación que le gusta, con las puertas abiertas para ganar una medalla. En tales circunstancias Marta Domínguez nunca ha fallado, de forma que sólo la desgracia ha podido privarle de la única medalla que falta en su historial, la olímpica.

La cántabra Zulema Fuentes-Pila terminó duodécima. Había sido campeona de Europa al aire libre (dos en 5.000) y en pista cubierta (uno en 3.000). Ahora también en cross, pero tenía una espina clavada: los Juegos Olímpicos. En Atlanta'96, con 20 años, cayó en las series de 1.500; en Sydney 2000 una enfermedad la dejó eliminada en primera ronda, y en Atenas no participó por lesión.

La final directa de 10.000 situó a Juan Carlos de la Ossa como el segundo mejor de raza blanca, sólo por detrás del estadounidense Galen Rupp. El de Tarancón se aferró al grupo de africanos cuando el menor de los hermanos Tadesse, Kidane, comenzó a tirar en la tercera vuelta. Ayad Lamdassem hizo lo propio y sólo Carles Castillejo decidió quedarse, a la vista del fuerte ritmo. De la Ossa terminó decimoséptimo, Castillejo vigésimo tercero y Lamdassem cayó hasta el vigésimo cuarto lugar.

Josephine Onyia, plusmarquista española de 100 metros vallas, pasó a semifinales. Las españolas derramaron lágrimas en el maratón, de emoción y de sufrimiento. Yesenia Centeno fue la mejor terminando en el puesto 45 .

Laia Forcadell, campeona de España de 400 metros vallas, quedó eliminada en primera ronda con un paupérrimo registro de 58.64, el segundo peor entre las 27 participantes mientras que Javier Bermejo, campeón de España de salto de altura, quedó eliminado en la calificación olímpica con una marca de 2,20 metros.

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