Nishikori mide a Nadal

  • El balear defenderá su corona en la capital de España ante el pujante jugador japonés, que venció a Ferrer en un largo partido de tres sets

Rafael Nadal luchará por ganar su cuarto título en el Mutua Madrid Open contra uno de los jugadores que más ha evolucionado en tierra últimamente, el japonés Kei Nishikori, campeón en Barcelona y capaz de derrotar a David Ferrer en semifinales en un extenuante duelo en el que el de Jávea salvó nueve bolas de partido.

Una final entre los dos españoles hubiera sido el mejor regalo para Manolo Santana, director del torneo, que ayer cumplió 76 años, pero el tenista nipón cambió el guión previsto y se convertirá en el primero de su país en entrar entre los diez primeros del mundo mañana, sucediendo al tailandés Paradorn Srichaphan como primer asiático en ese grupo desde el 29 de marzo de 2004.

Se lo ha ganado a pulso el japonés, ganador este año del torneo de Memphis, semifinalista en Brisbane y en Miami, donde derrotó al búlgaro Grigor Dimitrov, a Ferrer y al suizo Roger Federer, y luego fue campeón en Barcelona, donde empezó su carrera en tierra que ayer redondeó con la décima victoria consecutiva en esta superficie en lo que va de temporada. Nadal le puso la señal de alto en Roland Garros el pasado año al vencerlo en octavos de final (6-4, 6-1 y 6-3), en el que es el único enfrentamiento sobre tierra batida de los seis precedentes del choque de hoy, todos ganados por el mallorquín.

Fue un triunfo extenuante, con Ferrer luchando hasta el último punto, con un noveno juego final de casi 20 minutos, en el que el alicantino salvó nueve bolas de partido. La lucha por el título madrileño tiene muchas connotaciones. Supone la primera final en tierra en Europa para un hombre que sólo ha perdido seis de ellas en toda su carrera, Nadal, que se enfrenta además contra un revolucionario japonés que hasta este año solo brillaba en pista dura.

El número uno del mundo destacó la confirmación de su mejor tenis ante su compatriota Roberto Bautista, al que doblegó por 6-4 y 6-3 para alcanzar su sexta final en Madrid. "Mi derecha está volviendo a hacer daño", analizó. La inexperiencia de Bautista, que competía por primera vez en semifinales de un Masters 1.000 le pasó factura en los primeros instantes, cuando Nadal jugaba a su antojo marcando el ritmo con sus latigazos de derecha. Poco tardó el verdugo del colombiano Santiago Giraldo en sobreponerse, sacarse de encima la ansiedad y tras remontar un 3-1 disponer luego de cuatro oportunidades de poner el 4-3 con su saque. Ahí pudo variar el signo del encuentro, pero el mallorquín se aplicó al máximo para llevar a cabo su habitual castigo de desgaste y anotarse el primer set en 51 minutos.

Con la tranquilidad de romper de entrada el saque de su rival en el segundo parcial, Nadal fue aplicando poco a poco su letal juego de de fondo poniéndose on 4-1. Bautista reaccionó enviandodos derechazos a la línea tras haber encajado seis juegos consecutivos y logró un break para consolidarlo a continuación (4-3). El balear, sin embargo, no concedió más oportunidades y recuperó su zona en la pista para alcanzar la final 39 en un Masters 1.000: 26 las ha ganado.

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