1980: Objetivo cumplido de una España de transición

  • Con los mejores. España superó a Yugoslavia y a Rumanía, con las que se encontró una vez más, y alcanzó una fase final ampliada a ocho equipos.

LA Eurocopa del 80 en Italia vio el regreso a una fase final de España nada menos que 16 años después de haber ganado el título en Madrid. El grupo de finalistas se había ampliado a ocho y la selección logró el objetivo al ganar en un grupo en el que estaban Chipre y dos viejas conocidas, Yugolavia y Rumanía, a las que durante una década larga no hubo manera de quitarse de encima. Llegaba un sorteo y allí estaban los plavi, que dieron algún gran disgusto y en otras ocasiones salieron escaldados, y también los rumanos, que aseguraban guerra pero que siempre fueron eliminados.

Ladislao Kubala vivía sus últimos años como seleccionador y en cierto modo logró desprenderse de aquella fama que lo acompañaba de que ganaba batallas pero ninguna guerra. Y es que en los últimos torneos que dirigió al menos consiguió meter a España entre los mejores. Claro que tanto en Argentina 78 como en Italia 80 el papel fue más bien lamentable y, de hecho, no pudo mantenerse en el cargo con vistas al Mundial de 1982 que se iba a celebrar en los estadios españoles.

A pesar de que el Mundial argentino fue más bien tormentoso, con las polémicas convocatorias de algunos jugadores, el episodio de La Martona, el aislado lugar en el que se concentró España, y el flojo papel del equipo, que primero pagó la inesperada derrota ante Austria y luego penó el error de Cardeñosa ante la portería brasileña que sólo cubría el central Amaral, esta vez no hubo revolución en el equipo. No volvió más uno de los emblemas, Pirri, más que nada por una cuestión de edad después de 12 años como internacional, y tampoco los barcelonistas Rexach y De la Cruz, titulares en el desdichado partido ante los austriacos y luego desaparecidos, pero, por lo demás, la base del equipo siguió siendo la misma. De los nuevos, sólo tuvieron cierta continuidad en la fase Alesanco, Lobo Carrasco y el argentino Milonguita Heredia, el último oriundo en un periodo que se abrió con Jara y en el que también aparecieron Valdez, Roberto Martínez, Jesús Martínez y hasta, en un solo partido,Touriño. También, pero ya en los amistosos que precedieron a la Eurocopa, entró con fuerza Rafael Gordillo, que se hizo con el lateral izquierdo por el que habían pasado Cundi, San José y Uría.

La clasificación quedó pronto encarrilada con los triunfos en Zagreb (1-2) y ante Rumanía (1-0) y Chipre (5-0), más el empate en Bucarest (2-2), y aunque una derrota ante Yugoslavia en Valencia (0-1) complicó algo el panorama, a España le bastaba con ganar a los débiles chipriotas en Limassol, como así ocurrió (1-3), para certificar su presencia en el torneo que se iba a disputar en junio en Italia. Allí esperaban todos los pesos pesados -Alemania, Italia, Inglaterra, Holanda, la vigente campeona Checoslovaquia- y Kubala viviría su últimos partidos como seleccionador.

Yugoslavia: Stincic; Dzoni, Razic, Zajec (Cukrov, 66'), Muzinic; Stojkovic, Vukotic, Surjak; Zungull (Savic, 66'), Halilhodzic y Safet Susic, España: Miguel Ángel; Marcelino, Migueli, Olmo, Cundi; Villar, Del Bosque, Asensi; Juanito (Sánchez, 85'), Santillana (Rubén Cano, 88') y Uría. Árbitro: Eric Linnemayer (austriaco). Amonestó a Miguel Ángel, Olmo y Surjak. Goles: 0-1 (19') Juanito. 0-2 (31') Santillana. 1-2 (44') Halilhodzic. Incidencias: Encuentro del Grupo III de la VI Eurocopa de naciones disputado en el estadio Maksimir de Zagreb ante unos 41.000 espectadores.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios