El Real Madrid logra el doblete

  • Sergio Llull lidera a un equipo madridista que conquistó el título liguero, tras el de Copa, en el cuarto partido de la final Los de Pablo Laso revalidan premio 22 años después

El Real Madrid revalidó 22 años después el título de campeón de Liga al derrotar al Barcelona en el cuarto partido de la serie y anotarse el 3-1 definitivo, con Sergio Llull comosu jugador más destacado.

Pese al buen comienzo del Madrid, por medio de un Trey Thompkins autor de los cinco primeros puntos del equipo, fue el Barcelona el que salió más centrado a la pista, consciente de lo que se jugaba, de que no tenía margen de error y de que su apuesta tenía que ser a todo o nada.

Satoransky y Tomic canalizaron la furia ofensiva del Barcelona que, en comparación con los anteriores partidos, puso más defensa, más ataque, más contactos, más dureza y más de todo.

El Madrid sufrió muchísimo con las ayudas largas de los pívots, que fueron aprovechadas por Tomic o Samuels para castigar el aro local.

El 19-30 a los 45 segundos de haberse reanudado el juego hizo saltar las alarmas en el Madrid y el primero en reaccionar fue Sergio Llull con dos triples consecutivos. El Barcelona comenzó a mostrar su defensa en zona y el equipo de Pablo Laso dio un paso en cuanto a entrega, ya que el balón no fluyó de forma tan y rápida como en partidos precedentes.

La garra madridista maniató al Barcelona y el marcador se fue estrechando hasta que un triple de Rudy, después de una gran acción defensiva, devolvió el mando en el marcador al Madrid (36-34). En poco más de cuatro minutos, el Madrid consiguió un parcial de 17-4.

Siguió la igualdad, siguieron los altibajos en el juego, siguió el Barcelona enseñando la zona y siguió el Madrid aferrándose al partido por medio de Llull, porque era el Barcelona el que llevaba la iniciativa en el juego.

Llull hizo gala de su físico para, con un dos más uno, poner al Madrid con tres puntos de ventaja después de mucho tiempo, pero un triple de Navarro volvió a instalar el equilibrio.

La garra de Taylor, tras fallar dos triples y anotar tras un rebote casi imposible, y una jugada en conexión de Llull con Gustavo Ayón ocasionaron que Xavi Pascual parara el partido con un tiempo muerto, porque el Madrid entraba peligrosamente en juego de aciertos, lo que podía ser mortal para los intereses azulgrana.

El Madrid comenzó a ver la luz y el Barcelona, las puertas del infierno, al tiempo que la afición madridista entraba en modo éxtasis. Al final del tercer cuarto se llegó con un 72-65 para los locales.

La tensión comenzó a crecer y cada balón valía su peso en oro. Las defensas se emplearon a fondo y superaron claramente a los ataques. El frenazo del Real Madrid en la anotación comenzó a ser preocupante hasta que Sergio Rodríguez conectó un triple que espabiló al equipo. Y más cuando el Chacho conectó el segundo, a falta de tres minutos y que supuso el 83-77.

Otra entrada de Llull exhibiendo fuerza y velocidad puso el 85-79 a falta de dos minutos y Thompkins puso el 87-80 a falta de minuto y medio, ya con el título muy cerca.

Pero dos tiros libres de Navarro y un contraataque de Doellman, tras una pérdida de Sergio Rodríguez, acercaron al Barça a tres puntos a falta de sólo 56 segundos.

Ahí, Rudy tiró de galones para forzar en una entrada una personal y anotar dos tiros libres. El Barcelona falló el ataque y el Madrid abrió de par en par las puertas del título. Veintidós años después el Madrid logra ganar el título de liga dos años seguidos.

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