Remontada o hundimiento

  • El Real Madrid quiere una noche mágica que se le resiste desde hace 29 años Zidane pide paciencia en su planteamiento contra el Wolfsburgo

El Real Madrid recibirá hoy al Wolfsburgo con la obligación de remontar el 2-0 que sufrió en la ida de los cuartos para clasificarse a las semifinales de la Liga de Campeones y evitar el estallido de una crisis.

Nadie sabe qué esperar del equipo de Zinedine Zidane, capaz de ganar 1-2 en el Camp Nou y perder cuatro días después ante el octavo clasificado de la Bundesliga. Pero hasta a eso parece haberse acostumbrado su hinchada. Ciertamente, el Real Madrid ofreció en Wolfsburgo una imagen muy alejada de la esperada y por eso en las últimas horas se vio obligado a elaborar una campaña entre sus hinchas con una única consigna: "Remontada".

A ella se sumó el propio Cristiano Ronaldo, quien aseguró: "Va a ser una noche mágica".

Puesto que se da por segura la respuesta de la afición blanca, a la que tanto excita imaginar remontadas, ahora le corresponde al equipo de Zidane hacer lo que no logró en los últimos 29 años: darle la vuelta a dos tantos adversos de una eliminatoria de Copa de Europa.

Además, el diez veces campeón de Europa cayó eliminado las últimas ocho ocasiones que perdió el partido de ida en un cruce de la máxima competición continental. Su última remontada fue hace 14 años, ante el Bayern Múnich en los cuartos de final. Ganó 2-0 y superó así el 2-1 adverso de la ida. Desde entonces, el balance es de cero remontadas en ocho intentos.

Para el nuevo asalto, Zidane contará con todo su plantilla a disposición, incluidos los franceses Varane y Benzema. Mientras el defensa aguardará su oportunidad desde el banquillo, el concurso del delantero parece fijo junto a Cristiano Ronaldo y Bale. La principal duda es ver si Carvajal ocupa el lateral derecho en lugar del criticado Danilo, como parece. Además, Casemiro sería el eje en el centro del campo por detrás de Kroos y Modric.

El croata ofreció ayer su receta para propiciar la remontada: "La clave es jugar juntos, cuando atacamos y defendemos. Hay que entrar al partido con concentración y jugar al fútbol. Ése debe ser nuestro poder. Y mucha paciencia, no podemos resolver todo en cinco o diez minutos. Seguro que vamos a tener oportunidades. Todo va a terminar bien".

El Wolfsburgo llegó a Madrid con el objetivo de seguir avanzando en una competición en la que ya hizo historia al entrar por primera vez entre los ocho mejores del continente. "Estaremos al 100 millones por ciento, vamos a correr por nuestras vidas. El martes va a haber fuego", declaró esta semana el delantero alemán Schürrle, una de las principales bazas del Wolfsburgo.

Es fácil pensar que su entrenador, Dieter Hecking, utilizará un planteamiento similar al de la ida, con un equipo lleno de orden y sacrificio en la zaga a la espera de lanzar contraataques agarrado al talento de Julian Draxler.

El estadio Santiago Bernabéu se prepara para vivir una noche que espera mágica en Europa. La mayor parte de sus aficionados está convencida de ello. Pero es el tipo de noche que no ha vivido en los últimos 14 años.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios