Ricco se viste de pirata

  • El italiano emula a Pantani y se hace, de una manera brillante, con la primera etapa pirenaica del Tour, tras la que Kirchen continúa con el maillot amarillo

El italiano Riccardo Ricco (Saunier Duval) se mostró intratable en la primera cita pirenaica y se adjudicó en solitario, después de una descomunal lección originada en el Aspin, la novena etapa disputada entre Toulouse y Bagneres de Bigorre, de 224 kilómetros, en la que se volvió a colar en la general que continúa liderada por Kim Kirchem, del Columbia.

La Cobra se disfrazó como su ídolo, su compatriota Marco Pantani, y reventó la etapa en el ascenso del Aspin con un arranque sin parangón desde los tiempos del Pirata o del mismísimo Lance Armstrong, una explosión que mantuvo en el descenso hasta Bagneres de Bigorre, donde se presentó en campeón, con un tiempo de 5h:39:28, con la firma puesta en su segunda etapa de la presente edición, después de que conquistara Super Besse, por delante de Valverde.

A sus 24 años, se confirmó como uno de los corredores del futuro y metió miedo a sus rivales, que no pudieron aguantar el chaparrón de poderío del ciclista de Formigine (Módena). "Subiendo es espectacular y puede mantener la forma" decía en meta Eusebio Unzué, director del Caisse d'Epargne. Al final aventajó en 1:04 a Vladimir Efimkin (Ag2r) y en 1:17 al grupo de Evans, Valverde, Menchov y del líder Kim Kirchen.

La primera cita pirenaica sirvió para recuperar el espectáculo con las habilidades de Ricco en la escalada, lo que intimidó a los favoritos que no se pusieron de acuerdo para reducir la fuga del italiano. Salvaron el día sin desastre alguno, pero en el Hautacam se teme otra demostración de La Cobra, segundo en el pasado Giro.

El primer puerto ilustre, el Peyresourde, ya escalado en la primera etapa de montaña del Tour en 1910, junto al Aspin, tuvo como principal novedad la caída de Cadel Evans que sufrió un susto tremendo; se caía en el mismo lugar donde perdió el Tour 2007, según él mismo comentó. Heridas sólo superficiales que le obligaron a visitar al médico, pero pudo seguir el plácido ascenso al ritmo que marcaba el Euskaltel, con todos los gallos bien atentos en las primeras posiciones.

El alemán Sebastian Lang (Gerolsteoiner) tuvo el honor de pasar al frente por el Peyresourde (1a, 13,3 km al 7,1 %), destacado por delante del bielorruso del Liquigas, Kuschynski. A 3:40 minutos cruzó el francés Nicolas Jalabert y a 4:50 David de la Fuente, con su flamante maillot de puntos. El grupo de favoritos, muy numeroso, lo hizo a 5:30 encabezado por Luis León Sánchez. Ninguna maniobra ofensiva entre los ilustres, ni un tirón incómodo para nadie del grupo.

Del Peyresourde al Aspin, de la noche al día. Cambio radical en la película de la etapa. ricco tanteó al personal a 6 kilómetros de la cima y frenó; luego, le imitaron Pereiro y el suizo Kreuziger. Fuegos de artificio en el grupo de la jerarquía. Dos kilómetros más tarde, el italiano del Saunier entró otra vez en escena y comenzó su show.

Ricco desempolvó el espíritu de Marco Pantani, su gran ídolo. Un ataque fulminante, innegociable, que dejó plantados a todos los favoritos y se marchó en busca de la cima, disparado, intratable. Un baile armonioso encima de la bicicleta que le permitió adelantar a todos los grupos intermedios y rebasar a Lang, que aguantaba en primera posición en solitario.

El italiano pasó al alemán como un tiro y terminó la etapa en solitario, con el grupo del maillot amarillo Kim Kirchen, Evans, Valverde y compañía a 1:18. La maniobra de Ricco hizo trabajar muy duro al Caisse d'Epargne, con Luis León Sánchez en su mejor faceta de rodador.

Todos contra uno, y Ricco contra todos; un joven que, posiblemente, sea el mejor escalador del mundo junto a Alberto Contador. Y Ricco tan tranquilo, fiel a su filosofía de descaro y osadía. La joya del ciclismo italiano, que sueña con ganar en Alpe d'Huez, terminó la lección y se llevó la matricula de honor. Un corredor convencido de que es el mejor, de carácter retador, un líder fuera de la carretera. "Ricco es Ricco y le quieres o le odias" dice su director, Josean Fernández Matxín. Pantani tuvo un homenaje, su recuerdo se presentó en el Tour, algunos años después.

Lo mejor del Tour no ha hecho más que empezar. La alta montaña hizo su aparición y comenzó a colocar a los favoritos en la parrilla de salida en busca del liderato.

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