Scariolo: "¿Pau? El sistema de juego lo construimos visualizándolo, imaginándolo..."

Dos semanas en el cuartel general de la selección española en San Fernando le han bastado para hacerse una idea de lo que tiene entre las manos. Sergio Scariolo, flamante seleccionador nacional, se ilusiona con la cantidad de talento que tiene a su disposición e intenta ejercer de alquimista pese al duro revés de la lesión de Pau Gasol.

-Hace unos años confesaba su admiración por Obradovic o Recalcati por compatibilizar cargos de entrenador de club y seleccionador nacional y mostraba sus dudas sobre cómo sería su adaptación. ¿Se siente ahora preparado?

-Es una consideración para hacerla a posteriori. Ahí se podrá ver cómo se ha digerido el periodo y qué éxito hubo. Desde dentro, me encuentro más cómodo de lo que imaginaba desde fuera.

-Introducir novedades en un bloque así no debe ser sencillo.

-Queda claro desde dentro que sí existe una estructura más parecida a la de un club de lo que yo imaginaba, un cierto núcleo de tíos que no sólo se lleva bien, sino que se conoce de manera profunda baloncestísticamente. Hay una base que hay que retocar en función de la edad, de la condición física o la disponibilidad. No sólo hay muy buen rollo, sino que hay conexión dentro de la pista.

-¿Resulta complicado administrar tanto talento?

-Será imposible dar los minutos que cada uno tiene en su club o que cada uno cree que debe tener. Ahí entra la capacidad de cada uno, la voluntad de aceptar un tiempo reducido. Se trata de un único mes, de centrarse en la búsqueda de un logro colectivo a cambio de sacrificar expectativas individuales.

-Sus equipos se caracterizan por ser diésel, de comienzos lentos. ¿Cómo se comprime ese conocimiento en tan breve tiempo?

-De dos maneras. Una, teniendo a un número altísimo de jugadores con una tremenda capacidad de compresión, como sucede aquí. Un buen punto de partida, sin duda. La otra manera es sintetizar mucho, renunciando a una parte importante de riqueza táctica. Pero creo más en el primer camino. Hay diferencia entre los que tienen más o menos experiencia, pero la gente se pone las pilas.

-¿Qué se pierde sin Calderón, Berni y Jiménez?

-¿Y sin Vázquez y sin Vidal, que podrían estar perfectamente? Se pierde actitud, consistencia defensiva, talento. Lo que me interesa es lo que tiene que hacer este equipo para alcanzar ese nivel defensivo con los jugadores que están.

-¿Las bajas de Fran Vázquez y Sergio Rodríguez son de tipo técnico?

-No, son fruto de una no disponibilidad temporal, no definitiva.

-Pau Gasol se incorporó más tarde y se lesionó en un dedo. ¿Cómo lleva el contratiempo?

-Estamos optimistas, la cuestión es que todo tiene que ir muy bien. Pau ha demostrado gran dedicación, gran compromiso, no se ha perdido un entrenamiento, sigue todo el trabajo y esperamos reducir al máximo los efectos negativos que, desde luego, los habrá e importantes. No quiero pensar en un Europeo sin Pau. El sistema de juego lo estamos construyendo visualizándole, imaginándole y teniéndole en cuenta. Es complicado decirlo de una manera concreta. Pensamos mucho en si esto o lo otro encajaría o no con Pau.

-Se ve a Marc muy fino físicamente. ¿Los hermanos Gasol pueden jugar juntos?

-Sí, es un detalle que nos hubiera gustado probar más, pero no va a ser posible. Pau tiene suficiente calidad, talento, capacidad y envergadura para ocupar más espacios como cuatro. Lo ha hecho en la NBA puntualmente este año. No es una solución de 40 minutos, pero sí lo contemplamos.

-Igualmente, ¿Rudy y Navarro pueden estar a la vez?

-Sí, también. Ambas opciones nos dan mucho ofensivamente. Pero se trata de no perder el equilibrio defensivo.

-¿Cómo ve a Ricky?

-Estoy admirado por el esfuerzo y por su inteligencia, que es algo increíble. Parece que llevara jugando contigo toda la vida. Pero, desde luego, los que le conocen notan una diferencia importante. Ha perdido kilos y ha tenido momentos preocupantes, pero le veo con las ideas más claras.

-¿Qué le dice su familia cuando lo ven entrenando a España?

-Ellos me consideran ya medio español. Pero están contentos, porque ven que me hace mucha ilusión a mí y que ha tenido mucha repercusión en Italia a nivel mediático.

-¿No le hubiera gustado primero dirigir alguna vez a la azzurra?

-Soy un entrenador profesional. Es más atractiva a día de hoy la selección española que la italiana. A nivel sentimental, soy un entrenador italiano pero que ha elegido España como su país de adopción. Mi familia es española y aquí viviremos cuando ya no tenga vinculaciones profesionales. Sí puedo decir una cosa. Envidio a mis jugadores esa sensación tan completa, tan llena, de poder representar a su país, cosa que ellos siempre tendrán un punto más que yo.

-¿Nota mucha presión en el entorno por ganar el oro?

-No recuerdo un año en el que, dentro de mí, que es lo que más me importa, no haya tenido en la cabeza la necesidad de ganar un título o llegar a la Final Four. La presión llega cuando en función de un resultado te juegas la comida de tu familia, te juegas todo. Mi familia, por fortuna, no depende de esto. Estamos en una situación privilegiada para potenciar la motivación positiva.

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