EL DERBI SEVILLANO· ESTADÍSTICAS

Superioridad basada en el control

  • El Sevilla manejó los tiempos del juego sin tener que recurrir a un gran despligue físico.

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Ante una cita trascendente del calendario, Unai Emery recuperó una versión muy reconocible de su Sevilla para apenas concederle oportunidades al Betis de sorprender en Nervión. En ese juego del control que tan bien desarrolla el técnico sevillista, los verdiblancos apenas inquietaron en un arreón al inicio del segundo tiempo y luego en los minutos en los que Emery ordenó replegar velas para guardar fuerzas.

La superioridad sevillista fue manifiesta, sin tener que incluir siquiera una marcha más en su fútbol. 103 kilómetros recorrieron los locales durante el encuentro, casi 20 menos que cinco días antes en El Molinón. No sólo el ascenso de las temperaturas repercutió en el bajo ritmo por momentos del encuentro, sino que el Sevilla tenía marcado a la perfección el guión de partido que más le convenía en este momento de la temporada.

El otro factor del juego para imponer el ritmo pasó por la posesión del balón. Los sevillistas dominaron esa estadística con rotundidad mientras el marcador estuvo abierto. Al descanso, los de Emery acumulaban un 63%, con casi el doble de pases(206) ejecutados que los verdiblancos (120) y también con superior acierto en los mismos, 71% por 57%. Con la llegada de los dos goles, con sólo tres remates entre la portería defendida por Adán, los sevillistas cedieron el balón a los verdiblancos para juntar líneas y ahorrar esfuerzos. Eso provocó que la posesión final se ajustase, con lo que el Betis llegó hasta el 44%.

Así ocurre también con otras estadísticas del juego, que acabaron igualándose ante el ficticio dominio bético del final. Los saques de esquina, con seis al descanso para el Sevilla y los ocho del final, por uno que acumulaba el Betis tras los primeros 45 minutos para los cinco con los que acabó el duelo.

Si Merino señaló que se marchó satisfecho del partido será que el encuentro también respondió a su guión. Con un central como lateral, un diestro en el ala izquierdo y dos pivotes de corte defensivo, el Betis se blindaba defensivamente, pero, a la vez, también taponaba sus posibilidades de llegar al área contraria. Las carreras de Musonda primero y Cejudo después fueron prácticamente el único argumento verdiblanco, en un equipo que llegó justo de gasolina al tercer partido casi con los mismos jugadores en una semana.

El Betis, inferior al Sevilla en muchos aspectos, incluso se empequeñeció todavía más en su fútbol. Merino apuntó a la goleada copera, con escarnio incluido, como uno de los motivos que pudieron llevar a los verdiblancos a comportarse con excesivo respeto.

La estadística de los últimos encuentros de rivalidad refleja esa superioridad sevillista, lo que repercute en la moral. En los diez últimos derbis, el Sevilla se impuso en siete y otros dos acabaron en igualada. El único triunfo bético incluso luego quedó neutralizado en una tanda de penaltis, con la consiguiente eliminación europea. De los cuatro de esta temporada, los sevillistas se impusieron en tres, con una igualada en el primero de la Liga. Los verdiblancos, además, acumulan seis duelos de rivalidad sin marcarle a su rival, con un balance de -12 goles. Datos que avalan esa superioridad desde el control.

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