Taquicardia, Griezmann y locura

  • El delantero francés emerge como salvador antes de que lleguen los rivales más difíciles

Mucha taquicardia, los goles de Antoine Griezmann y unas gotas de locura parece ser la pócima mágica elegida por la selección francesa para dar el golpe en su Eurocopa.

Ante la falta de un juego vistoso y control en los partidos, Les Bleus apuestan a la épica y a la calidad individual. Si en el primer partido del torneo fue Dimitri Payet quien salvó los muebles de la anfitriona, a partir de ahí fue Griezmann el que emergió como líder de un equipo que aún espera a Pogba, la megaestrella de la selección.

"Tenemos que mejorar en el arranque de los encuentros. No es algo bueno para el corazón de los franceses", señaló ayer Griezmann, que salió al rescate de Francia con dos goles para eliminar por 2-1 a Irlanda y clasificar a su país a los cuartos de final.

Francia recibió un gol en el minuto 2 después de un penalti absurdo de Pogba y a partir de entonces fue un manojo de nervios. Incapaz de desarbolar a Irlanda, la número 33 del ranking de la FIFA, con juego colectivo y táctica, volvió a salvarse por dos chispazos de Griezmann. Dos destellos en tres minutos y poco más.

"Es fácil imaginar el inmenso alivio de Didier Deschamps y sus hombres, ya que el partido por momentos se convirtió en un calvario interminable", indicó ayer el diario Le Monde. "Pero la vida complicada es parte del ADN de Les Bleus..."

"Con dolor. Otra vez y como siempre. Francia dio un buen susto una vez más ante Irlanda. Pero al igual que desde el inicio de la Eurocopa Francia salvó los muebles y los músculos", agregó Le Figaro.

Sufrir, sufrir y sufrir. Francia aún no tuvo un partido plácido hasta el momento. Y el camino ahora se empina: con unas semifinales en las que tendría que superar a Alemania o Italia, siempre y cuando logre el pase en los cuartos de final.

Aunque algo está claro: si Griezmann sostiene el nivel que exhibió en los últimos partidos, Francia tendrá más posibilidades ante los rivales de más entidad que llegarán ahora.

"Antoine Griezmann is on fire", señaló en un titular el diario deportivo L'Equipe en una alusión a la popular canción de los hinchas norirlandeses "Will Grigg's on fire".

El delantero del Atlético de Madrid, club con el que acaba de renovar su contrato, está además más que acostumbrado a jugar partidos al límite, esos encuentros que se deciden por detalles en los últimos segundos. "Para mí es como toda la temporada con el Atlético de Madrid. Ganamos muchos partidos 1-0, sufriendo todo el tiempo", opinó el francés de 25 años, que lleva ya tres goles en su primera Eurocopa. "Esperaba que fuera diferente con Francia, pero es similar", añadió.

Francia tendrá ahora casi una semana para preparar su partido de cuartos, que se jugará el domingo en el Stade de France. Deschamps no podrá contar con los sancionados N'Golo Kante y Adil Rami, pero confía en que la victoria ante Irlanda haya descargado parte de la presión que tienen los anfitriones desde el inicio del torneo.

"Espero que sí", dijo tras el encuentro en Lyon Deschamps, partidario de no sobrecargar mentalmente a sus jugadores con tácticas y objetivos. "No se puede calcular mucho. Los jugadores necesitan disciplina, pero a veces es mejor cuando se tiene un poco de locura".

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