el derbi sevillano · informe técnico

El ala derecha y mucho más

  • La habilidad, calidad y combinación de Daniel y Navas culmina la superioridad de los blancos en el ritmo de balón · El diapasón fue siempre de Poulsen y Keita

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En el fútbol moderno, de óptima preparación física, lo que realmente marca las diferencias entre los buenos de verdad y el resto es la velocidad en la ejecución del juego, lo que se ha dado en llamar "ritmo de balón". Y eso, el Sevilla actual lo puede ejecutar como pocos. A veces no lo hace y pierde en casa con el Mallorca. Pero cuando el rival no sabe trabar la máquina, la victoria blanca se acerca. Esa circulación de balón frenética, al ritmo que marcaron un Poulsen que robó y tocó al momento y un Keita que apretó y corrió como una pantera, desarboló al Betis, que hoy se desenvuelve con dos marchas menos en su motor que los sevillistas. La prodigiosa ala derecha que integran Daniel y Navas plasmó esa superioridad.

Defensa

Volvió Escudé, ausente ante el Denia, y todo volvió a funcionar atrás. Es el que da serenidad y salida de balón. El que hace que Dragutinovic se tenga que ocupar de su zona y que Poulsen no tenga que pensar más de lo necesario. Cuando Daniel no la saca, ahí está el francés para hacerlo. Y eso es la premisa para defender bien. Que la pelota no vuelva enseguida a zona de riesgo cuando la defensa sale de atrás.

Chaparro fue valiente con hasta cinco jugadores de corte ofensivo: Rivera, Sobis, Edu, Mark González y José Mari. Pero el Betis apenas tuvo la pelota para contragolpear. Ahí estaban Poulsen y Keita. Y los pases al compañero mil veces precisos de Daniel, Navas e incluso los puntas. La única posibilidad verdiblanca la brindó Mosquera, nervioso e impreciso. Acudió a veces al choque sin medir y provocó alguna falta innecesaria en la zona derecha, donde maniobró como suele hacer Edu. Y sólo a balón parado parecía ayer el Betis capaz de llegar al gol.

Ataque

Daniel y Jesús Navas estuvieron muy inspirados y siempre se encontraron. Mark González demostró que igual que desborda, es fácilmente superado en regates y paredes. Rivera no llegó al corte nunca y Damià primero y Toni luego se vieron con la tremenda papeleta de frenar a ese monstruo bicéfalo que integran el brasileño y el palaciego. Por ahí llegaron numerosos balones al área, en penetraciones o en segundas jugadas, como el 2-0.

Y tampoco podía el Betis concentrar mucho sus efectivos por ahí, ya que Diego Capel también fue incisivo, profundo, y cargó con amarillas a todos los que pululaban por su costado.

Virtudes

Una de las mejores bandas derechas del mundo para aprovechar su altísimo ritmo de juego.

Talón de aquiles

Mosquera y el relativo apetito de muchos sevillistas ya con 3-0: es lo malo de jugar con muchos jugadores de primer nivel, pero que no entienden de rivalidades locales.

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