¿Otro año sin ascensos en la ACB?

  • Palencia y Melilla solicitan subir en 2017 y el Ourense lo tiene difícil

El Estudiantes, penúltimo clasificado en la pasada Liga Endesa, no bajará. Y seguramente mañana se confirme que el colista, el Gipuzkoa, tiene asegurada también su plaza ya que el Ourense parece que no podrá cumplir hoy con los requisitos económicos exigidos para su ascenso. En conclusión, un año más, no habrá ascensos ni descensos en la ACB, un coto cada vez más cerrado.

Hace un año, cuando el Ourense se ganó en la cancha un puesto en la máxima categoría del baloncesto nacional, después de batallar consiguió que la ACB aplazase sus ascenso a la campaña 2017-2018. Doces meses ha tenido el club gallego para reunir la draconiana exigencia económica para culminar el ascenso: tres millones por sus inscripción. Un vuelco político hizo que la entidad perdiera el apoyo público y tiene hasta esta medianoche par depositar el dinero. Si no, el tren habrá pasado tras un curso en el que jugó sin motivación alguna, pues nada se jugaba hiciera lo que hiciera en la LEB Oro: fue octavo tras quedar campeón un curso antes.

Y la historia podría repetir por partida doble, ya que Palencia, campeón este año, y Melilla, que logró su plaza en los play off, solicitaron a la ACB aplazar su ascenso una temporada. No pueden pagar el canon de más de tres millones a fondo perdido y han pedido aplazar al próximo verano el salto de categoría. Es algo no recogido por los estatutos de la ACB (lo de Ourense fue por un acuerdo tras una batalla legal) y los clubes lo tratarán en la asamblea general cuando el presente campeonato.

Habrá conjuntos a los que no les hará gracia esta posibilidad, ya que no considerarán lógico que si este curso han logrado la permanencia deportivamente puedan bajar al siguiente, cuando sí asciendan dos clubes que debían haberlo hecho este curso. ¿Si hay ascensos en diferido, por qué no descensos retroactivos? Es decir, que si el año que viene suben el Palencia y el Melilla desciendan los que debieron hacerlo este año: Estudiantes y Gipuzkoa. ¿Qué votarían estos dos entidades entonces en esa asamblea?

En la 2011-12 ascendió el Iberostar Tenerife adquiriendo la plaza del Lucentum, octavo esa temporada, que renunció a la categoría. En la 2013-2014 subió Andorra gracias al apoyo público del Principado el año pasado el Fuenlabrada, que este ejercicio se ha clasificado para las eliminatorias por el título, eludió el descenso por el acuerdo alcanzado con el Ourense. Entonces, el CB Sevilla tuvo que hacer un gran esfuerzo económico para reinventarse y salvar la categoría en las canchas. Fichó a Penney, Woodside y Luis Casimiro; tuvo que pagar cortes a otros jugadores y técnicos... Todo por lograr la permanencia deportivamente. Gastó un dinero para salir de la cola de la clasificación mientras otros dejaban pasar las jornadas, quizá confiando en que salvarían la categoría en los despachos. No es competencia en igualdad de condiciones, como tampoco lo es el hecho de que haya clubes que año tras año sigan acumulando deudas. Y uno que está al corriente de todo, como el CB Sevilla, es el que puede desaparecer.

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