Las aristas de un rumor

  • Jiménez le quita importancia al presunto interés del Sevilla en contratar a Marcelino en un futuro y pide la ayuda de la afición ante el Racing · El técnico, insatisfecho por "el paso atrás" de Valladolid

Debe ser incómodo estar entrenando un equipo con el run-run de fondo de que ya hay un recambio a medio o largo plazo. Eso es lo que le está sucediendo a Manolo Jiménez y la visita del Racing de Santander ha avivado el rumor de que Marcelino podría ser su sustituto la próxima temporada. Está en la calle, por mucho que José María del Nido haya manifestado que Jiménez tiene dos años de contrato. Por ello su comparecencia ante los medios se centró en ese asunto, con todas sus aristas, más allá de su mayor o menor veracidad.

El técnico intentó salir airoso de la situación y lo consiguió, al margen del matiz que cada quien quiera darle al caso. El arahalense, al poco de comenzar su rueda de prensa, fue abordado directamente. ¿Cómo le sienta ese rumor? "Muy bien, lo dices tú, lo creo -dijo irónico-. Yo digo que hace muy poco dijo el presidente que yo tenía dos años de contrato y no voy más allá de lo que sea enfrentarse al Racing". Pero, ¿se podría considerar una falta de respeto a su trabajo y al poco tiempo que ha tenido para efectuarlo? "No entro a opinar cosas que el presidente a mí no me ha dicho. Mi trabajo viene de muchos años atrás", replicó.

Aún hubo otra vuelta de tuerca, cuando a Jiménez se le preguntó si él consideraría una falta de respeto decir que le gustaría entrenar al Racing, o al Madrid, o a otro equipo. "Yo no voy a avivar esa falta de respeto. Eso allá el que lo haya dicho. Yo me siento honrado de entrenar al equipo que quiero entrenar, que es el Sevilla".

Más allá de este asunto, el técnico sevillista elogió las virtudes de su rival del sábado. Antes, reconoció su disgusto por no ganar en Valladolid: "Para mí que el Sevilla no ganase en Valladolid, con todos mis respetos, fue un paso atrás. No fuimos capaces de ganar y no estoy satisfecho del partido a pesar de que terminamos con nueve y de que el punto se pueda dar por bueno". "Estaba convencido de que el equipo iba a salir en la segunda parte de forma muy diferente -añadió-, nos tocaba jugar en el campo que no estaba helado, pero nos vimos mermados muy pronto". Aun matizando esas condiciones, el técnico recalcó su insatisfacción: "El Sevilla que quiero es el de la Champions. En Liga no sé qué está pasando, pero no se está viendo. Yo lo quiero entre los cuatro primeros".

Y ahora llega el Racing de Marcelino: "El Racing es un buen equipo que trabaja de forma interesante. Vamos a tener que poner todos de nuestra parte. Necesitaremos a la afición para que nos ayude a hacer el primer gol".

Otro de los asuntos espinosos que tocó fue el ostracismo de Boulahrouz: "Tiene unas molestias que no desaparecen. Los médicos no ven nada importante, pero el caso es que no tiene continuidad en el trabajo. Él está forzando y ha entrenado casi con normalidad esta semana. Me gustaría tener a todos los profesionales a mi disposición y tener el bendito problema de poner a uno u otro. Es un futbolista recuperable".

También particularizó en la figura de Kone, que no termina de romper y tras las Navidades se irá a la Copa de África: "Le ha costado mucho meterse. Está jugando ahora más que antes. Entre una cosa y otra, este año está siendo difícil para él y para el Sevilla. Pero tiene calidad y se espera que vaya a mucho más".

Precisamente la Copa de África se presenta como un enemigo en enero. "Las cosas vienen como vienen -reconoce Jiménez-. Ya he tirado de Alfaro o Juanjo. Ni me voy a poner a llorar ni vamos a jugar con diez. Están Chevantón, Kerzhakov y Luis Fabiano cuando se vayan Kone y Kanoute. Y si hace falta, pues se tira del filial".

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