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Sin deseo ni sangre, misión imposible (87-102)

  • El Betis pierde la ocasión de salir del descenso tras ser barrido por un UCAM que golpeó con los rebotes ofensivos y sentenció con los triples

  • Sin la mínima actitud defensiva, los de Quintana fueron barridos por un rival mucho más intenso

Kelly intenta pasar el balón ante la presión rival. Kelly intenta pasar el balón ante la presión rival.

Kelly intenta pasar el balón ante la presión rival. / EFE

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Otra oportunidad al limbo. Otro día para olvidar y una jornada más en descenso. Por méritos propios. Porque un equipo que está entre los dos últimos clasificados desde la segunda jornada no es por mala suerte ni por casualidad. Es imposible competir en la ACB sin defensa y sin la actitud mínima para pelear el rebote. Dicen los técnicos que buena parte de las opciones de capturar un balón depende del deseo del jugador de ir a por él. Atendiendo a ello, los jugadores del Betis Energía Plus creyeron estar jugando una pachanga en vez de el partido en el que el club se jugaba gran parte de sus opciones, porque el UCAM Murcia pasó por encima suya para ganar por un cómodo 87-102. Un dato para reflexionar: 18 rebotes ofensivos del rival por sólo 13 en defensa de los verdiblancos (20 en total). Así no se salva nadie.

Y mucho se jugaba en el envite el cuadro verdiblanco. Poder salir de los puestos de abajo ni más ni menos, que con la visita al Palau en el horizonte no es poco. Pero los mismos males de siempre se repitieron ante el UCAM Murcia, con una defensa que hacía aguas ante el tiro exterior del rival y un rebote incapaz de cerrar las segundas oportunidades para el contrario, que las aprovechaba para golpear una y otra vez a los locales.

Así, con Benite en plan Stephen Curry de inicio con tres triples seguidos, el Betis se dio cuenta pronto que el partido sería durísimo y pareció entrar en depresión antes si quiera de entrar en calor. Tres triples del brasileño seguidos colocaron un 2-11 ante un conjunto sevillano frío, que trató de reaccionar haciendo lo que mejor sabe: sufrir. Pero si ese sufrimiento no se adereza con garra y agresividad, poco hay que hacer. Los de Óscar Quintana no supieron, quizá ni quisieron, igualar el nivel de intensidad del UCAM, que defendía al límite, y a veces lo sobrepasaba con la permisividad de los colegiados, y el encuentro se fue poniendo cuesta arriba.

Los visitantes dominaban el rebote y por ahí se sentían cómodos. Más que un Betis tensionado que entraba en depresión con cada rebote que se le escapaba, con cada empujón no pitado sobre Anosike, Kelly o Schilb. Se fue del partido en un visto y no visto con una mentalidad impropio de jugadores profesionales a los que les va, o les debería ir, la vida en el choque. Al menos el club que les paga sí se jugaba mucho. Y tras una canasta de Anosike que puso el 29-33 y dos rebotes en ataque seguidos del UCAM en una acción que Rojas finalizó con un triple sobre la bocina, empezó todo a verse muy negro.

Las imágenes del Betis Energía Plus-UCAM Murcia Las imágenes del Betis Energía Plus-UCAM Murcia

Las imágenes del Betis Energía Plus-UCAM Murcia / ACB Photo

El Betis pareció bajar los brazos. Booker no aparecía, Kelly se desesperaba con los colegiados y Schilb trataba de tirar del carro sin suerte. Cada error atrás lo pagaba el cuadro hispalense muy caro. Otro triple de Rojas tras otra captura en ataque de Lima hicieron aparecer los fantasmas en San Pablo, incapaz de hacer reaccionar a los suyos más pendientes de lo que pitaban o no pitaban los colegiados que de exprimirse en defensa. Y así, claro, el UCAM, que es la mejor defensa de la liga, no tuvo miedo en entrar en un intercambio de golpes confiado en su elevado porcentaje en triples (9/14 en el primer tiempo) y su dominio bajo los aros (ocho rebotes ofensivos por sólo dos de los locales) para irse al descanso dominando claramente por 40-53 con la canasta de Kloof sobre la bocina.

El destrozo ya estaba hecho. Trató el Betis de salir con más intensidad tras el descanso, pero entre todos lo mataron y el solito se murió. El UCAM que en todo el primer tiempo fue sancionado con nueve faltas, se colocó en bonus en un minuto. Booker penetró y Soko lo empujó en el aire mientras Quintana pedía antideportiva, pero en cambio recibió una técnica que Hannah remató con un triple. No tendrían la conciencia muy tranquila los colegiados cuando acto seguido en una lucha sí se la señalaron a Benite y un palmeo de Nelson colocó el 50-59 con el pabellón apoyando a todo pulmón. Pero el UCAM no deja prisioneros. Y menos cuando le das una y otra oportunidad con los rebotes ofensivos. A golpe de segundas oportunidades el cuadro de Ibón Navarro sentenció en el tercer cuarto con los rebotes de Lima, los triples de Hannah y los puntos de Soko bajo el aro y la mirada de un Kelly que siempre mira, pero de lejos y sin defender: 64-83 al final del tercer cuarto y ya no había partido por mucho que restasen 10 minutos por jugar. Hojana.

El banquillo verdiblanco aportó poco con las rotaciones y Quintana no dio soluciones. ¿Una zona?, para qué. ¿Un tiempo muerto?, para qué. Zagorac, que el sábado se entrenó y calentó antes del encuentro ya sin sus problemas de espalda, en el banquillo sin jugar. Golubovic, blando como pocos balcánicos en el mundo, perdido. Txemi Urtasun no jugó en todo el segundo tiempo y si la solución se llama Iván Cruz o Mikel Úriz, poco hay que hacer. Hay que ser realista. El Betis no aprende y lleva 26 jornadas sin hacerlo. Sin defensa el único final es la LEB; sin sangre, el olvido y el hartazgo de los suyos y la nada.

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