Sin guías tampoco en el ataque

  • Los jugadores béticos con la responsabilidad en el tiro siguen sin responder a lo esperado

Ryan Kelly apunta para lanzar el balón. Ryan Kelly apunta para lanzar el balón.

Ryan Kelly apunta para lanzar el balón. / ACB Photo

No por ser preocupante el rendimiento defensivo del Betis Energía Plus deja de serlo su capacidad ofensiva. Y, aunque Óscar Quintana, entrenador del equipo bético, no deja de abundar en lo capital que resulta construir desde una sólida defensa -ayer, en la rueda de prensa previa al encuentro del domingo frente al Obradoiro, volvió a insistir en tal cuestión-, los verdiblancos también cierran la clasificación atacante de la ACB: unos escasos 72,5 puntos por partido de promedio.

La evidente falta de liderazgo ofensivo se hace patente en aquellos jugadores que han de llevar el peso en ese capítulo. Y, con Boungou-Colo apartado del equipo a falta de un acuerdo de rescisión del contrato, la principal responsabilidad en la anotación recae en Ryan Kelly y Oderah Anosike. Sin embargo, ninguno de ellos está respondiendo a las expectativas.

El caso más flagrante es el del ala-pívot, por quien Quintana ha apostado sin dudarlo desde su llegada como especialista del tiro. "Se le caen los puntos de las manos", dijo ayer el técnico cántabro para incidir en su capacidad natural para la anotación. En cambio, no está respondiendo Kelly a su cometido. Los números contra el Tenerife fueron terroríficos: 3/11 en tiros de dos (un 27% de acierto) y 1/4 en tiros de tres (25%), que no mejoraron sustancialmente sus discretas cifras de la temporada: un 45% en tiros de dos y un 19% en triples.

Tampoco Anosike está brillando en la suerte suprema del cesto. El pívot estadounidense, de quien todos hablan de un modo extraordinario en cuanto a trabajo y a carácter, falló lo indecible debajo del aro tinerfeño: 1/8 en tiros de dos (un 13% de acierto) y 1/4 en tiros libres (25%), números que empeoraron sus mejorables cifras en la temporada: 56% en tiros de dos y 47% en los lanzamientos desde la personal.

Capítulo aparte merece McGrath. El base con pasaporte irlandés fue fichado con esfuerzo y tras varias temporadas de seguimiento. Con la llegada de Draper, Quintana pretende acomodar a McGrath al puesto de escolta, por ver si acerca sus porcentajes a las virtudes que se le presuponen. Por ahora los registros son demasiado pobres: un 26% en tiros de dos y un 24% en triples.

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