Planificación para la LEB Oro

El peso de una dirección

  • Para planificar en la LEB Oro es clave contar con alguien con experiencia a la hora de fichar

  • Antonio Alonso acaba contrato al final del curso y sigue sin conocer su futuro

Antonio Alonso charla durante un entrenamiento con el delegado del equipo, Curro Ramos. Antonio Alonso charla durante un entrenamiento con el delegado del equipo, Curro Ramos.

Antonio Alonso charla durante un entrenamiento con el delegado del equipo, Curro Ramos. / víctor rodríguez

El Betis Energía Plus piensa ya en LEB Oro. Siendo colista en el club asume que su futuro está en la segunda categoría del baloncesto nacional, lo que se ha ganado deportivamente, por mucho que en la ACB cualquier cosa pueda ocurrir como se ha demostrado en los últimos años. Pero esta vez parece asumido el tropezón y la próxima semana todo arrancará con la celebración de un consejo de administración del que deben salir las líneas generales de un proyecto cuyo único objetivo será el regreso a la Liga Endesa.

Los errores del pasado están asumidos y todo pasará por la elección de un director deportivo, que al contrario que el pasado año debe ser una figura clave en un Betis pendiente, de reojo, de lo que ocurra en la ACB por muchos motivos. Y es que no sólo estará atento a que los ascendidos cumplan los requisitos estipulados para entrar en la competición (no sólo económicos, sino otro importante como el aforo del pabellón), sino que la patronal debe elegir presidente y como siempre está pendiente la aprobación del modelo de liga para el próximo curso en el que el Consejo Superior de Deportes se ha posicionado claramente del lado de los clubes de Euroliga abogando por la reducción de participantes.

Otra cuestión es el tema del director deportivo, puesto clave para pelear un ascenso en una LEB Oro que se espera más competitiva al ver los clubes que la posibilidad de ascender es real. Cierto es que aún está lejos de esa segunda categoría que hace una década era mejor que muchas otras ligas del continente, pero subir no será tarea fácil y un buen director deportivo es vital para ello. Alguien que conozca la categoría, pero también que sirva para una hipotética siguiente campaña en la ACB. La experiencia, en este caso, es un grado que suma y en el Betis no se harán nuevos experimentos ni se orillará, como el pasado verano, ese puesto. Antonio Alonso, actual director deportivo verdiblanco, firmó sólo hasta final del presente curso, pero ya devolvió en la 2007-2008 al Gipuzkoa a la ACB diseñando la plantilla donostiarra de LEB Oro. Entonces apostó por otro técnico de LEB Oro, Pablo Laso, que llegó procedente del Lobos Cantabria, y una plantilla en la que sólo siguió David Doblas con respecto a la que descendió un año antes y que de la mano de Panko y Bernard Hompkins, junto a Doblas, superó al Tenerife de Alejandro Martínez (la de vueltas que da el baloncesto) en la final del play off de ascenso.

Este año el donostiarra ha movido ficha en cuanto a llegadas y salidas. Entre estas últimas destaca Booker, un base que seguro encontrará buen acomodo en España o Europa tras firmar buenos números en Sevilla, pese a no aparecer en partidos decisivos al final. También de su mano llegó Óscar Quintana, el único de los tres técnicos de esta campaña que hasta ahora ha logrado victorias para el Betis, aunque con derrotas ante el Burgos (en la primera y la segunda vuelta) y en Bilbao, en un partido clave en la que el equipo verdiblanco no dio la cara, sin olvidar el indecoroso récord firmado en el Palau Blaugrana. Gacesa no ha sumado (habría que saber el dinero que había en caja cuando el Zaragoza firmaba a Milko Bjelica, a la postre clave en su salvación), Draper salió rana, aunque en principio era un buen fichaje, y a Zagorac es difícil catalogarlo porque ni Quintana ni Carrasco han contado mucho con él. También se reencontró con Txemi Urtasun, al que ya fichó para el Gipuzkoa, y el navarro podría ser una pieza importante en el proyecto de LEB.

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