Los buenos finales de Cala

  • El lebrijano sólo encontró continuidad en las últimas jornadas, tanto en el año de su debut como el pasado tras volver de Grecia. Uno de sus goles fue en Valladolid, próxima parada.

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No se sabe muy bien por qué, pero hay futbolistas que acaban mejor que empiezan. En el caso de Juan Cala está claro que ha sido por falta de oportunidades, pero siempre se le han rodeado las cosas para que su protagonismo en el Sevilla haya aparecido año tras año en los finales de Liga. Hasta tres veces ha tenido una presencia importante en las últimas jornadas del campeonato, como apunta ahora con Unai Emery, lo que también es algo de lo que se puede aprovechar el equipo nervionense en la lucha por los objetivos que se ha marcado, cada vez más complicados, eso sí.

El buen papel del lebrijano en el encuentro del pasado domingo ante el Atlético, en el que fue el mejor del equipo haciendo frente a Falcao y, sobre todo, a Diego Costa, no ha pasado desapercibido para el sevillismo y tampoco para el cuerpo técnico. Su actuación debe abrir un nuevo camino hacia una continuidad de la que nunca ha disfrutado, excepción hecha de esos momentos puntuales en finales de Liga en los que siempre demostró tener nivel para, si no ser titular, al menos tener más oportunidades en el Sevilla. Las preguntas están en el aire: ¿Por qué no se confía antes en él? ¿Por qué parece que acaba siendo la última opción cuando los técnicos han agotado hasta la bala de poner un lateral en su puesto? ¿Es porque al haber tantos meses entre el final de una Liga y el comienzo de otra todo se olvida? Todas estas preguntas y más se las hace el propio Cala, que cuando sale al campo demuestra valores que la afición suele echar en falta en otros jugadores con muchos más minutos. Casta, bravura, sentimiento hacia los colores que defiende, amor propio, agresividad...

Ahora, la baja de Botía le abre otra oportunidad al canterano, aunque vuelve Fazio y el puesto estará reñido, si bien está probado que el lebrijano se siente cómodo en este tipo de jornadas en las que el Sevilla se lo juega todo. En ellas incluso tuvo protagonismo con goles, dándose la circunstancia de que precisamente le puso firma a un tanto de bellísima factura en Valladolid, próxima parada del Sevilla. Fue en su primera temporada (09-10), en la que debutó con Manolo Jiménez ante el Rangers en la Liga de Campeones. Cala participó en encuentros importantes de Copa en el camino a aquella final y tuvo buenas actuaciones ante, por ejemplo, Barcelona y Getafe. Pero fue entre las jornadas 31 y 34 con Antonio Álvarez cuando tuvo una presencia continuada en la Liga destacando muchísimo y haciendo goles importantísimos para que el Sevilla se metiera al final en la Champions como cuarto clasificado, como el reseñado en Pucela (por la escuadra jugando de lateral izquierdo), uno en Málaga y otro en casa ante el Sporting.

Ya en la pasada campaña, en la que volvió al Sevilla en enero por la marcha de Martín Cáceres a la Juventus tras destacar en la primera vuelta cedido en el AEK de Atenas, también tuvo que esperar al final del ejercicio para que Míchel contase con él, jugando continuadamente de la jornada 34 en adelante hasta el final del curso, en el que marcó además un gol al Rayo Vallecano.

Aún queda por ver si Emery va a seguir confiando en Cala, pero sus prestaciones convencieron a todo el sevillismo el pasado domingo y a ello hay que añadir que, por su fisonomía y también por el puesto que ocupa (los centrales mejoran sintiéndose con confianza), es un futbolista que crece en su rendimiento si va adquiriendo ritmo de partidos jugando con asiduidad, no una vez cada mes o cada dos meses.

Pese a que se especuló con su salida del club este mismo año, pues el último día del cierre en el mercado en enero, el Zaragoza hizo una oferta para lograr su cesión, la situación puede cambiar para un futbolista que ha pasado por muy malos momentos durante esta temporada y también en las anteriores.

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