La defensa como el punto de apoyo

  • El técnico bético pide que desaparezcan los miedos

El técnico del Betis, Óscar Quintana, conversa con su segundo, Javi Carrasco, durante un entrenamiento. El técnico del Betis, Óscar Quintana, conversa con su segundo, Javi Carrasco, durante un entrenamiento.

El técnico del Betis, Óscar Quintana, conversa con su segundo, Javi Carrasco, durante un entrenamiento. / víctor rodríguez

Fue Arquímedes quien pronunció aquello de que únicamente necesitaba "un punto de apoyo" para mover el mundo. Se refería el pensador de Siracusa a la palanca, ese concepto físico al que viene a aludir Óscar Quintana, entrenador del Betis Energía Plus, para trasladarlo a su terreno. Dadme una defensa intensa -insiste el entrenador cántabro- y seremos capaces de mover los partidos.

Para una plantilla como la verdiblanca, más dotada para la anotación que para la contención, se antoja esencial poner el acento en el sistema defensivo. El ejemplo ya está dado: fue esa excelente primera mitad del pasado domingo que dejó al Obradoiro con ¡26 puntos! tras los 20 minutos iniciales.

"Esa primera mitad marca el camino de lo que queremos ser. Fuimos capaces de dominar el ritmo desde la defensa, sacando virtudes y tapando defectos", señaló Quintana durante la rueda de prensa previa al encuentro de mañana ante el UCAM Murcia.

El botín deseado sería sumar el segundo encuentro de la temporada y, además, hacerlo de modo consecutivo. Para ello, manifestó el técnico de Torrelavega, deben concurrir además otros factores: "Tenemos que ser más regulares, constantes y fiables para dominar los partidos y lograr las victorias deseadas", explicó Quintana antes de referirse al estado del equipo: "Tiene un pelín más de alegría, que nos sirve para seguir creciendo en los entrenamientos y demostrarlo luego en los partidos".

Para afrontar el encuentro de mañana en tierras murcianas será clave apretar en defensa, sí, pero servirá a los jugadores saberse capaces de haber protagonizado un segundo cuarto como el realizado la pasada semana en San Pablo. La confianza ganada es capital: "El equipo se ha quitado la obsesión de no ganar. Estar ahí abajo va comiéndote y creando angustias", indicó al tiempo que celebró la fortaleza que supone haber estrenado el casillero de triunfos: "Siempre que vas en una dinámica positiva se va sumando gente. Es lo que tenemos que intentar hacer, cuando los resultados van mal todos juegan por debajo del nivel, pero cuando van bien todos suman más. Tenemos que quitarnos los miedos para dar la mejor versión sobre el campo".

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