La dependencia del 4-4-2

  • Mel, que espera a Igiebor, debe elegir variantes en la medular.

Pepe Mel tira de esperanza para que el Betis encuentre un medio centro que se adapte a sus exigencias, pero mientras el club trabaja en ello en la ciudad deportiva los centrocampistas que tiene a sus órdenes luchan por ganarse un billete a Alemania como protagonistas y otro para la Liga.

El técnico madrileño ya enfoca sus miras en el esquema general de un equipo bético que tiene demasiadas variantes en su objetivo por encontrar el equilibrio deseado en esa parcela del terreno de juego. Beñat es un fijo y el 4-4-2 que suele elegir Mel puede condicionar de muchas formas a su acompañante. Rubén Pérez aporta consistencia sin ser un especialista en la destrucción, mientras que Cañas tiene su polivalencia como mejor carta de presentación para buscar la titularidad.

Salva Sevilla, tras su amago de salida hacia el Zaragoza, sigue sin tener claro cuál será su futuro. Pepe Mel, que lo utilizó la pasada temporada en muchos encuentros como falso interior en un esquema 4-4-2, tiene muchas bazas para situar piezas en esa posición. Los canteranos Sergio y Nono son algunas de ellas. Ambos han demostrado capacidad de sacrificio y voluntad, pero en ningún caso parece viable que actúen como medios junto a Beñat en solitario, por lo que tendrán que buscar sus oportunidades luchando por un sitio en las posiciones por detrás del delantero.

La gira por Alemania dictaminará quiénes se convertirán en definitivos protagonistas o deberán volver a mirar hacia abajo para jugar en el filial o buscar una salida. El propio Carlos García, que ayer entrenó nuevamente con el filial verdiblanco, se había presentado como una opción en la medular que no parece atraer a Pepe Mel, que espera un perfil semejante al de Iriney, asegurando más fuerza y movilidad en detrimento de la calidad técnica.

La disposición del esquema del técnico puede variar, como lo hizo en alguno de los amistosos jugados en esta pretemporada. La búsqueda de un 4-3-3 daría más oxígeno a Beñat y abriría aún más la invitación a las oportunidades.

Con las miras puestas en Igiebor, el medio centro del Hapoel Tel Aviv, Mel debe improvisar ante la posibilidad de no tener más piezas que las existentes. El club israelí no parece poner facilidades en las negociaciones con el Betis, que pretende desembolsar menos de un millón para hacerse con un porcentaje del traspaso del futbolista. A la espera, el resto de piezas luchan por cambiar un esquema sin eje de equilibrio.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios