Cajasol-Unicaja

Un derbi es algo más serio (61-77)

  • El Unicaja se pasea por San Pablo en un duelo muy oscuro y desordenado de los locales, obstinados en solucionar los problemas desde el triple en vez de con la cabeza y la defensa. Aún no está sellada la salvación.

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Más vale no lanzar las campanas al vuelo antes de tiempo, no bajar la guardia. O, mejor, lo suyo es tomarse un derbi con más seriedad y no como colofón a la semana de la Feria por más que hubiera que festejar por lo alto la casi permanencia, aún no sellada tras el resultado de ayer, después de vencer con merecimiento en San Sebastián. Debió jugar el Cajasol con el Unicaja, en el sentido estricto de la palabra, haciendo pupa por la nerviosera que traían los malagueños debido a su delicada situación clasificatoria, con el play off como reto pero fuera de él. Y sin embargo ocurrió todo lo contrario. Eran los hispalenses quienes estaban totalmente perdidos, desordenados atrás, pardillos delante... Mil regalos, varias contras e incapaces de aceptar el duelo físico con los costasoleños, un bloque duro, de Euroliga, vaya, pero al que había que sostenerle el pulso para que fuera notando la responsabilidad. No sucedió eso y el Cajasol, enorme en Málaga en la ida, hizo un partido flojísimo, malo, y echó por tierra el ánimo generado en la parroquia en las dos semanas previas.

Serían los calores, las consecuencias de la manzanilla o la responsabilidad de ver al rival malherido, cualquiera sabe, pero desde luego el Cajasol planteó o jugó una mala primera parte, agarrotado en ataque, dadivoso en las entregas al adversario, sin parar las contras y demasiado obsesionado en lanzar de tres y mirar poco el aro desde los dos puntos. El Unicaja, presionado y con un solo base, tiró de Calloway en los primeros minutos. El ex cajista acertó con tres triples en siete minutos para dar tranquilidad a los suyos, que fueron cogiendo el ritmo del encuentro gracias al base, pese a que en el primer cuarto tuvo que irse al banco con dos faltas.

Solucionó la papeleta Repesa ordenando una zona que cortocircuitó a los locales, abusones desde el exterior y sin meter balones dentro de la zona, seguramente por no estar aún fino Williams, ayer de vuelta. El Unicaja echó mano también de Panko en la posición de alero alto para aprovechar su potencia ante Tepic. Con 10-17 se sentó Calloway y pareció entrar en el choque el Cajasol con los triples consecutivos de Holland y Blakney, aunque Simon dejó la distancia en cinco con un tiro sobre la bocina.

Urtasun, otro ex, demostró en la primera jugada del segundo acto que el Cajasol estaba poco atento, o nada, al robar el primer balón tras una falta de entendimiento entre Sastre y Satoransky. Ambos enmendaron la plana con dos canastas, cómo no triples, aunque el Unicaja estaba a otra cosa, a superar la defensa del anfitrión con pases rápidos, tiros cómodos o bandejas en contragolpes, pues los de Aíto no podían con los calzones o eso daba la sensación. Vidal, Kinsey, quien debutó ayer, y un triple de Simon dispararon a 14 la renta visitante. Los sistemas no funcionaban, se encendían las alarmas. Robó Asbury y anotó; lo hizo Burjanadze y no lo logró. Había cierto orgullo y al descanso se llegó con un alley oop entre Blakney y Williams que bajó de la decena la desventaja.

Había que salir a morir en el tercer parcial y después de tres minutos de auténtico delirio por ambas partes, un mate de raza de Satoransky levantó a la grada. Lo devolvió pronto Zoric con otro por el estilo. Holland consiguió un dos más uno, Bogdanovic culminó un ataque rápido y el Cajasol apretó ese rato en defensa. Estaba a siete y el ala-pívot serbio erró otro triple más cuando su equipo estaba más animado. No entró. Hubiera bajado a cuatro la renta. Acto seguido, Holland y Satoransky se hicieron otro lío en una contra tras robo del escolta.

Ahí, pese al triple fulgurante de Sastre al salir de un bloqueo y colocar a los suyos a ocho, había muerto el partido con 12 minutos por disputarse. Por supuesto que había margen, pero no cabeza, sangre fría, tranquilidad, lo que sobró en San Sebastián en muchísimos minutos. Ir a la carrera perjudicó totalmente a los locales y encumbró a los malagueños, justísimos vencedores, con otro triple, en esta ocasión a la contra, de Calloway.

Con 13 abajo al inicio del último episodio, una canasta veloz de Vidal y un triple de Panko mandaron a la papelera las mínimas opciones de remontada. El Cajasol, por la relajación de verse salvado, bajó la guardia y se llevó un sopapo en toda la boca que nadie en el pabellón sevillano se esperaba. Quedan cuatro jornadas y hay que salvarse, pero los derbis son algo más serio.

- Ficha técnica:

61 - Cajasol (17+15+16+13): Satoransky (9), Tepic (4), Sastre (15), Bogdanovic (4), Balvin (2) -cinco inicial-, Triguero (2), Asbury (3), Burjanadze (-), Blakney (3), Holland (15), Porzingis (-) y Williams (4.).

77 - Unicaja Málaga (22+19+20+16): Calloway (16), Vidal (11), Panko (8), Brito Lima (8), Zoric (13) -cinco inicial-, Simon (7), Urtasun (5), Fran Vázquez (6), Alberto Díaz (1), Kinsey (2) y Todorovic (-).

Arbitros: Conde, Pérez Pérez y Pérez Niz. Sin eliminados.

Incidencias: Partido de la trigésima jornada de la Liga Endesa, disputado en el Palacio de los Deportes San Pablo ante 3.900 espectadores.

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