En el epicentro de la crítica

  • Las últimas actuaciones de Casillas destaparon la polémica sobre su bajo rendimiento en el inicio del curso, sobre todo tras el gol de falta de Messi. "Es imparable", dijeron Cañizares y Albiol en su defensa.

Acostumbrado a vivir con el halago, Iker Casillas se situó en el epicentro de la polémica por sus últimas actuaciones. Lejos de esconderse y poner excusas, el guardameta asume que no está en su mejor momento.

El último clásico provocó dolores de cabeza en el meta madridista. A diferencia de tantas otras noches, Casillas no realizó ninguna intervención, recibió dos tantos y su actuación fue intrascendente. Lo suficiente para recibir críticas y entrar en periodo de psicoanálisis. "Yo soy crítico conmigo mismo. No me gusta recibir goles. Me como mucho la cabeza después de encajar alguno. También sé que entra dentro del juego y que hay que aceptarlo. Pero es verdad que quizás soy demasiado severo conmigo mismo. Siempre creo que puedo hacer más", manifestó en la noche del lunes a la Cadena COPE.

Fue una entrevista inusual. No por sus palabras, sino porque hace no mucho era fácil escuchar a Casillas hablando con casi cualquier medio. Ahora no. El internacional español prefiere usar su cuenta de Twitterpara hacer público su estado de ánimo, como ocurrió la pasada semana cuando desmintió con ironía que él fuera el "chivato" del vestuario.

Y quizá ese distanciamiento con los medios también tenga algo que ver con el aumento de las críticas hacia sus actuaciones. El segundo tanto de Messi, de falta directa, es uno de los debates de la semana. Hay quienes consideran que Casillas pudo hacer más y los que opinan lo contrario. En este último bando se sitúa el ex guardameta Santiago Cañizares, actual comentarista de televisión, quien explicó: "Parece que siempre haya que buscar cosas malas de Casillas porque nos hemos acostumbrado a que haga milagros. El lanzamiento de Messi es imparable porque lo primero que tiene que hacer es guardar su palo, que es su obligación".

El asunto también fue objeto de comentario en el inicio de la concentración de la selección española, cuando su compañero en el Madrid Albiol fue cuestionado por ello. El central no dudó en defender a su capitán. "Iker no pudo hacer nada en los dos goles del Barça. Es el mejor del mundo y nos ha salvado muchísimas veces. Yo lo metería como candidato al Balón de Oro", indicó el zaguero.

Sin embargo, es cierto que su criticado arranque de temporada parece haberle eliminado de la carrera por el galardón, en la que los grandes favoritos vuelven a ser Messi y Cristiano Ronaldo.

Ajeno a la polémica, el protagonista, sin embargo, lleva la crítica con naturalidad: "La situación que tengo es la que es. Cuando fui galardonado por ser el mejor portero del mundo, surgen o no discrepancias. Cuando estás en lo más alto, la gente está más encima de ti". Y para ponerle más picante a todo, a nadie le pasó inadvertido que el portero llegase a la concentración de la selección con una camiseta con la bandera de Francia, su rival de la próxima semana.

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