De la euforia al pesar

  • Una semana después de celebrar la inauguración del nuevo estadio de Cornellá-El Prat, la afición espanyolista llora el repentino fallecimiento de su capitán Daniel Jarque

La autopsia al capitán del Espanyol, Dani Jarque, que falleció el sábado a los 26 años de edad mientras se encontraba concentrado con su equipo en Coverciano (Italia), se realizará hoy, alrededor de las 9:00, según confirmaron fuentes consulares.

Cuando se concluya la autopsia se podrán tener más detalles para fijar la fecha en la que el cadáver del jugador podrá ser trasladado a España, según precisaron las mismas fuentes oficiales.

Laura Fritsch, del Consulado español, explicó que no se espera que la familia del jugador se desplace hasta Italia, ya que se les ha desaconsejado el viaje.

Jarque murió el sábado a los 26 años aproximadamente a las 20:00 después de haber sufrido un desfallecimiento una hora antes y de practicársele infructuosamente el protocolo de reanimación.

Según el parte médico facilitado por el Espanyol, éste murió "a causa de una asistolia en el Centro Técnico Federal de la FIGC. El doctor Cervera practicó al jugador el protocolo RCP e hizo uso del desfibrilador, que confirmó que se trataba de una asistolia no desfibrilable".

"A los pocos minutos, llegó la primera ambulancia de los servicios de urgencias de Florencia, que realizó un nuevo intento con el desfibrilador que portaba, volviendo a constatar una asistolia no desfibrilable. Los servicios médicos siguieron con el protocolo de RCP, administrando adrenalina y atropina durante una hora, pero el corazón del jugador no reaccionó, por lo que finalmente se determinó el fallecimiento", dijo el comunicado.

Una semana después de que el Espanyol estrenara el estadio de Cornellá-El Prat en un clima de ilusión y euforia, la alegría se ha convertido en pesar por el fallecimiento repentino del capitán.

Desde que los aficionados conocieron la noticia no cesaron de presentarse en la puerta número 21 de Cornellá-El Prat de forma espontánea para rendir su homenaje personal al jugador. Cientos de velas, camisetas, bufandas, banderas y una larga lista de mensajes y pancartas en memoria del defensa blanquiazul, que falleció repentinamente.

La algarabía de hace una semana se convirtió ayer en silencio, sólo roto por los aplausos espontáneos cada 21 minutos como tributo al futbolista, que portaba el dorsal con ese número. Mayores y jóvenes, todos unidos por el dolor, no pudieron evitar las lágrimas. A lo largo de la mañana se vivieron momentos realmente emotivos.

Centenares de aficionados pasaron por Cornellá-El Prat en una jornada en la que el fútbol español se unió. Gente con camisetas del Barça, del Real Madrid, del Sevilla, del Atlético de Madrid e incluso de la Ciudad Cooperativa de Sant Boi, el primer equipo de Jarque, se acercaron para compartir el dolor de la familia espanyolista.

"No se lo merecía. Era un excelente jugador y una gran persona. Es un momento muy duro", exclamaba un socio. "Parece que el destino de este club es sufrir. No podemos tener dos alegrías seguidas. El Espanyol vivía un momento de ilusión y ahora todo es tristeza", añadía otro socio.

"Este momento me recuerda a cuando falleció Fernando Lara. Son situaciones complicadas y muy tristes. Cuando me enteré de la noticia no daba crédito", explicaba otro seguidor. "Tuve que consultarlo con varias personas para creérmelo. Es increíble", señalaba un joven aficionado.

El central argentino Nico Pareja, que había abandonado a mediodía la concentración del equipo en Italia por compromisos internacionales con su selección, también se presentó durante la madrugada y dejó una de sus camisetas en la puerta 21.

A medida que avanzó la mañana aparecieron trabajadores del club de diversas áreas así como el director general ejecutivo de la entidad, Pedro Tomás Marqués, el vicepresidente, Joan Collet, y los consejeros Josep Manel Moya y Germán de la Cruz. El presidente del Espanyol, Daniel Sánchez Llibre, llegó por la tarde a Barcelona y expresó sus condolencias por el fallecimiento del jugador.

Uno de los momentos más emotivos fue la llegada de los jugadores al estadio. De la Cruz y Collet acudieron en representación del consejo de administración al aeropuerto para recibirles. Los aficionados dedicaron una sonora ovación a los jugadores, quienes reflejaban en sus rostros la tristeza por la pérdida del futbolista.

Por la noche, a las 21:00, y en la puerta 21, se volvió a producir una concentración de aficionados promovida a través de diversos foros de internet. Mientras, a lo largo del día continuaron acudiendo al nuevo estadio de Cornellá-El Prat para presentar sus condolencias por el fallecimiento del capitán.

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