Cajasol - Iberoestar Tenerife · la crónica

A falta de un suspiro (81-67)

  • El Cajasol, tenso por la trascendencia del duelo, resuelve ante un paupérrimo Iberostar y avista el 'play off' a sólo cuatro jornadas del final Los triples sirven de impulso a los sevillanos al principio y al final

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Los partidos malos hay que ganarlos porque valen lo mismo que los buenos. Al Cajasol y al Iberostar Tenerife, cada uno por circunstancias diferentes, les salió un encuentro que no entrará en los anales de la historia, aunque la trascendencia por el triunfo bien valdría un huequecito importante en la trayectoria del equipo sevillano durante esta temporada maravillosa. 

Los chicos de Aíto estaban atenazados después del borrón la jornada anterior ante el Estudiantes y esa presión se mantuvo hasta los minutos finales. Siempre fue por delante, controló en todo momento a los isleños, que con una alegría habrían garantizado la permanencia matemática, pero no gozó de brillo el Cajasol, lastrado por las pérdidas en la primera mitad, aunque con ventajas holgadas por la fragilidad del oponente.

El asunto nuclear es que había que ganar y así lo hizo este plantel de novatos que tienen un sueño. Como Martin Luther King. Tras 30 jornadas, 16 triunfos. De sombrerazo. A expensas del Joventut, que este mediodía se mide al UCAM Murcia en Badalona, la renta de los hispalenses, octavos y que han cazado al Laboral Kutxa y al CAI -hoy juegan a domicilio en casa del Barcelona y el Real Madrid, respectivamente-, es de dos victorias sobre la novena posición, un mundo a estas alturas de campaña.

Está a falta de un suspiro ese reto mayúsculo, ese objetivo jamás planteado el verano pasado de instalarse al final de la fase regular entre los ocho mejores de la Liga Endesa. El rendimiento de los cachorros de Aíto sería para que disfrutaran de una buena Feria, pero no ha habido suerte con el calendario y el jueves competirá el equipo sevillano en Santiago de Compostela y el domingo en Valencia. Merecerá la pena pasar poco tiempo en el real por lograr una auténtica proeza.

Marcos Mata, uno de los pocos veteranos del grupo, sabía que él debía relajar las muñecas y los corazones de sus compañeros. Pidió la bola y de primeras anotó un triple, el primero del trío que se apuntó en el cuarto inicial -más otro de Landry, uno de Radicevic...-. Fue fraguándose una renta relevante para los anfitriones (22-13), a pesar de las pérdidas, el principal caballo de batalla del presente ejercicio. Un canastón de Radicevic sobre la bocina a seis metros (24-16) cerró un primer periodo marcado por el ritmo impuesto por los locales, acaso demasiado empeñados en elaborar jugadas de fantasía cuando el día más bien era para hacerlo fácil.

Una canasta de Urtasun elevó a la decena la horquilla favorable a los cajistas al inicio del siguiente episodio, pero ahí el base suplente de los laguneros, Bivià, aprovechó el despiste momentáneo del equipo sevillano y con ocho puntos seguidos, dos triples incluidos, puso el partido en un puño (26-24). El Cajasol se liaba él solito en ataque y bajaba los brazos en defensa. Aun así, el Iberostar no está para muchos cohetes y Hernangómez y Landry distanciaron a los suyos nuevamente.

Quedó aturdida la tropa canaria y Diego Fajardo no ayudó mucho con una antideportiva absurda, sacando el Cajasol cinco puntos con los dos tiros libres de Balvin y un triple posterior de Landry. En un visto y no visto, la máxima renta de los locales: 36-24. Además, un tiro de tres de Satoransky no sólo sirvió como colofón del cuarto, sino que también neutralizó uno previo de Richotti. Al descanso, 39-29.

El Iberostar había demostrado en la primera mitad que estaba para sopitas y buen vino, pero cualquier descuido podía pagarlo caro el Cajasol en la segunda, ya fuera por la intensidad de Sikma, la eficacia de Bivià o los posibles triples de especialistas como English o Saúl Blanco. Sólo ocurrió lo primero y el Cajasol se mantuvo siempre con un margen de seguridad alrededor de los 10 puntos de diferencia, aunque su juego no estaba siendo fino.

El tercer parcial arrancó con un tiro libre de Bamforth -16 puntos y ¡12 rebotes!- por una técnica a los canarios cuando iban camino de la caseta. Bamforth y Landry intercalaron aciertos, aunque Sikma no estaba dispuesto a irse de Sevilla sin pelear. El hijo del mítico Jack Sikma empujó a sus compañeros y un triple de Richotti redujo a nueve la renta (48-39). Como detalle anecdótico de un pastoso partido, Landry provocó la chanza general cuando pidió tiempo desde el suelo con el balón agarrado. Por un momento se pensó que no jugaba en San Pablo, sino en el Madison Square Garden.

Hubo cierta angustia, mínima, cuando Sikma bajó a ocho (58-50) al comienzo del periodo decisivo; sin embargo, una canasta de Satoransky y un triple de Bamforth, que había fallado los tres anteriores, catapultaron al Cajasol (63-50) hacia una victoria al final cómoda y que deja a la vuelta de la esquina el play off.

Ficha técnica: 

81 - Cajasol (24+15+17+25): Satoransky (9), Bamforth (16), Mata (16), Landry (17), Balvin (7) -quinteto inicial- Radicevic (5), Urtasun (4), Porzingis (0), Burjanadze (0), Hernangómez (3) y Franch (4). 

67 - Iberostar Tenerife (16+13+16+22): Úriz (9), Richotti (8), Rost (2), Sikma (16), Kickert (10) -quinteto inicial- English (0), Blanco (4), Bivià (16), Fajardo (2), Chagoyen (0) y Heras (0). 

Árbitros: Pérez Pérez, Peruga y Sacristán. Sin eliminados. 

Incidencias: Partido correspondiente a la trigésima jornada de la Liga Endesa disputado en el Municipal de San Pablo ante 3.500 espectadores. 

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