El fiscal pide 4.680 euros de multa por el botellazo

  • El Ministerio Público reclama que el agresor no acceda a eventos deportivos en dos años

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La Fiscalía de Sevilla hizo público ayer su escrito de acusación contra Ángel Chaves Ruiz, el presunto autor del botellazo a Juande Ramos en el derbi del 28 de febrero de 2007 y para el que solicita que se le imponga una multa de 4.680 euros.

El Ministerio Público, que imputa al ex portero del Castilleja, un delito de desórdenes públicos y una falta de lesiones, reclama además que se prohíba al acusado acudir a espectáculos públicos durante un periodo de dos años y que indemnice con 360 euros al ex técnico sevillista por las lesiones causadas.

El escrito de acusación de la Fiscalía recoge que la noche en que ocurrieron los hechos, el acusado había asistido como espectador al derbi que, con una gran afluencia de público, se celebraba en el estadio Manuel Ruiz de Lopera. En un momento del partido, Ángel Chaves, que ocupaba una localidad muy próxima al banquillo del equipo del Sevilla F. C., lanzó una botella que impactó al entrenador, todo ello "a pesar de conocer las graves consecuencias que, dada la naturaleza del partido y el elevado número de espectadores que asistían al mismo, podía originar con su acción". La agresión, añade la Fiscalía, provocó una "grave alteración del desarrollo del encuentro que desembocó en la suspensión del partido". A causa del impacto, Juande Ramos sufrió lesiones consistentes en una contusión parieto occipital que precisó una asistencia facultativa y curó a los siete días, de los cuales dos estuvo impedido para sus ocupaciones habituales y permaneció un día hospitalizado en observación.

Fuentes del caso confirmaron ayer que la Fiscalía hispalense ha pedido la pena máxima de multa que contempla el Código Penal para el delito de desórdenes públicos, aunque no ha considerado necesario solicitar ninguna petición de cárcel, dado que este delito puede llevar aparejada una sanción de entre tres y seis meses de cárcel que, en la práctica, podría ser sustituída por una multa.

La petición del fiscal se produce después de que dos testigos ratificaran en el juzgado que el presunto agresor fue Ángel Chaves, quien, según explicaron, llegó a decir con sorpresa "¡Le he dado!" y acto seguido se echó las manos a la cabeza en señal de preocupación.

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