La historia se repite

  • Argentina y Chile se citan de nuevo en una final Los de Martino buscan el título en su tercera oportunidad consecutiva y los de Pizzi, defenderlo

La historia se repite. Argentina y Chile disputarán en la madrugada de hoy la final de la Copa América Centenario apenas un año después de verse las caras en la final de la disputada en Chile, que acabó con el triunfo del anfitrión.

El Metlife Stadium de East Rutherford será el escenario de un choque de titanes entre las dos selecciones que mejor fútbol han desplegado en el torneo.

Por un lado está Argentina, que llega a su tercera final en los últimos tres años con el imperativo de levantar un trofeo que ratifique la jerarquía de una generación dorada de futbolistas comandada por Leo Messi.

Por el otro aparece Chile, monarca actual del fútbol sudamericano que, después de obtener el primer título de su historia, quiere dejar claro que se ha hecho un hueco en la élite mundial por méritos propios.

La selección argentina llega al último partido con una trayectoria inmaculada. Cinco triunfos de cinco posibles, con 18 goles a favor y sólo dos en contra.

Los hombres que dirige Gerardo Martino no han pasado apuros en todo el torneo. Tan sólo se vieron superados durante un cuarto de hora en los cuartos de final contra Venezuela, aunque el equipo se rehízo y terminó goleando (4-1).

Además, ya sabe lo que es derrotar a Chile en esta copa. Lo hizo en la primera jornada de la fase de grupos por 2-1, aunque ese Chile timorato del comienzo se repuso poco a poco.

La albiceleste cuenta con un Messi encendido y en estado de gracia, que mostró buena parte de su repertorio con cinco goles, escoltado por el siempre oportuno Higuaín, autor de cuatro dianas.

Las lesiones fueron el único punto negro de los argentinos. Las bajas de Lavezzi, Gaitán y Di María, que es poco probable que se recupere a tiempo, dejan como única opción a Lamela para el carril izquierdo de ataque.

Chile llega a la final desprovisto de la presión que se autoimpuso el año pasado por ser el anfitrión y por la necesidad de ganar su primer torneo continental. Aun así, quiere demostrar que el título de 2015 no fue una casualidad aparejada a su condición de local.

Una de las mejores virtudes del equipo es la presión tenaz que ejerce en todos los sectores del campo, sobre todo en el centro, donde se hace fuerte Vidal, un futbolista con dotes de mando y un gran despliegue físico. Y su delantera tiene calidad y velocidad, con un Vargas con la puntería afinada y un Alexis Sánchez determinante.

Chile fue de menos a más. Perdió con Argentina y después ganó con autoridad a Bolivia y Panamá para ser segunda del Grupo D.

En cuartos propinó a México una goleada de indeleble recuerdo (7-0) y después, sin poder contar con Vidal, tumbó a Colombia (2-0) sin pasar apuros defensivos.

El equipo de Pizzi llega con todos sus titulares a punto. Su única baja es la de Hernández, quien sustituyó a Vidal en la semifinal y sufrió un esguince de rodilla.

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