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A por un impredecible 2018

  • Australia levanta el telón de una temporada con muchas incógnitas en el inicio por el empuje de los jóvenes y las lesiones de los veteranos

Rafael Nadal, en acción durante un entrenamiento en Melbourne. Rafael Nadal, en acción durante un entrenamiento en Melbourne.

Rafael Nadal, en acción durante un entrenamiento en Melbourne. / MAST IRHAM / efe

Diluvia, sale el sol, las temperaturas bajan más de lo habitual, vuelven a subir... El clima desconcierta a propios y extraños en Melbourne y algo similar sucede con el tenis, que abre en Australia el telón de una temporada con un escenario incierto.

El 2017 fue un año inolvidable con los regresos estelares de Rafael Nadal, que debuta hoy ante el dominicano Víctor Estrella Burgos, y el suizo Roger Federer, pero también una temporada de numerosas lesiones entre los jugadores de élite y de una irrupción con altibajos de las nuevas generaciones. Un contexto que no parece haber cambiado cara a un Abierto de Australia con varias interrogantes ¿Podrá Federer sostener el mágico nivel que exhibió el año pasado? ¿Responderá la rodilla de Nadal? ¿Cómo regresará el serbio Novak Djokovic después de sus seis meses de ausencia? ¿Podrán jugadores como el búlgaro Grigor Dimitrov o el alemán Alexander Zverev asaltar su primer título de Grand Slam?

Acaso Federer, por presente y antecedentes, comienza con un punto de ventaja sobre sus rivales. Ausente el británico Andy Murray, que no regresará hasta mitad de año tras operarse de la cadera, y mermados físicamente Nadal y Djokovic, el suizo es el único miembro del Big Four que parece llegar en plenitud. Con todo, el suizo no se mostró tan de acuerdo con los análisis previos. "No creo que un jugador de 36 años deba ser candidato en un torneo, no debería ser el caso", opinó el helvético, que pidió no descarta a Nadal y Djokovic de la lista de favoritos.

Federer busca conquistar su vigésimo título de Grand Slam y el sexto en Australia. Debutará mañana ante el esloveno Aljaz Bedene por la parte baja del cuadro, por la que también asoman los nombres de Djokovic, Zverev, el argentino Juan Martín del Potro o el también suizo Wawrinka.

Por el otro lado aparece Nadal, derrotado el año pasado por Federer en la final, quien busca su propio hito en Melbourne: ser el primer jugador en la era Open en haber ganado al menos dos veces cada uno de los cuatro Grand Slams. Sin embargo, el español se traza de momento objetivos más modestos. "Sólo pienso en el partido de primera ronda. Voy día a día, como siempre hice".

Nadal llega a Australia con dudas después de haber renunciado a una exhibición en Abu Dhabi y al torneo de Brisbane por sus molestias en el tendón de la rodilla derecha, si bien disputó su primer encuentro en la exhibición de Kooyong, donde dejó una imagen alarmante en la derrota ante el francés Richard Gasquet, y mejoro mucho en el Tie Break Tens, otro certamen extraoficial. También llega con muchas incógnitas Djokovic, que no juega un partido oficial desde Wimbledon el año pasado.

Pero hay muchos nombres que llegan con la intención de dar el golpe como Dimitrov, Zverev y Del Potro. El búlgaro cerró el 2017 ganando el Masters de Londres y es ya el tercero del ranking. El alemán, cuarto de la clasificación, conquistó dos Masters 1.000 el año pasado. Y Del Potro, de regreso al top ten, es un jugador de enorme peligro cuando está bien.

En el cuadro femenino, el panorama no se presenta menos incierto. Ausente la estadounidense Serena Williams, que todavía no está en plena forma tras su embarazo, y con problemas musculares la española Garbiñe Muguruza, Australia podría representar una buena oportunidad para que la rumana Simona Halep, líder del ranking, conquiste su primer Grand Slam.

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