Un jinete japonés de 71 años, el abuelo de los Juegos

  • Hiroshi Hoketsu será el participante con más edad de la cita olímpica de Londres.

A Hiroshi Hoketsu el revuelo que  hay entorno a él le resulta embarazoso. "No pienso en que soy el más  viejo. Sólo lo hago cuando los periodistas me preguntan", dice el  jinete japonés de 71 años, el deportista más veterano que participará  en los Juegos Olímpicos de Londres. El jinete está muy lejos de poder conseguir una medalla. Pero no  le importa. Simplemente quiere estar presente en el "encuentro de la  juventud del mundo", tal como lo llamó el barón Pierre de Coubertin,  "padre" de los Juegos de la era moderna. 

Para ello, el jubilado, en buena condición fisica, ha organizado  su vida "de modo riguroso", dice Ton de Ridder, entrenador de doma en  la ciudad alemana de Aquisgrán con el que entrena Hoketsu. El japonés no aparenta 71 años. "Con las apuestas sobre su edad  habría podido ganar ya varias cajas de cerveza", bromea De Ridder.  "Casi todos lo consideran más joven". El japonés vive con mucha  disciplina. "Cabalgo cada día y casi todos los días entreno  físicamente", dice Hoketsu, que desde hace nueve años va y viene de  Japón a Aquisgrán. 

Sus primeros Juegos los vivió en 1964 en Tokio, donde era aún  jinete de saltos. Cuando cedió la fuerza y la pericia visual y  aparecieron los problemas para calcular la distancia entre los  saltos, cambió de especialidad. "Tengo la impresión de que desde entonces hubo un gran cambio en  el concepto total de los Juegos. Entonces lo que contaba era  participar", comenta la evolución desde su debut. 

A última hora tuvo que renunciar a los Juegos de 1988 en Seúl  porque su caballo no llegó a Corea del Sur por problemas de  cuarentena. Y en 2008 festejó su retorno a los Juegos a los 67 años.  Ya entonces fue el "abuelo olímpico" y una persona muy buscada por  los medios de comunicación. En abril celebró una conferencia de  prensa cuando logró la clasificación para Londres 2012. 

"Me doy cuenta de que todavía sigo mejorando poco a poco", dice el  japonés. "Eso me mantiene motivado". La participación en los Juegos casi se le esfuma en el último  momento. Su caballo Whisper estaba enfermo y durante mucho tiempo se  ignoró el porqué. Hasta que un veterinario holandés halló la causa.  En el último instante, el nipón logró la marca para Londres. "Fue  como un milagro", cuenta. 

Un milagro sería también que Hoketsu batiera el récord de Oscar  Swahn. El tirador sueco tenía en los Juegos de Amberes 1920 72 años y  diez meses, edad que lo sitúa como el participante olímpico más viejo  de la historia. En 2016, el japonés podría superarlo. "Pero no voy a conseguirlo",  dice el jubilado con sonrisa amistosa y aludiendo a la pérdida de  condiciones con el paso de los años. Pero no habla de él: "Mi caballo  tiene ahora 15 años y para Río será demasiado viejo". 

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios