La motivación de siempre

  • Daniel ni se plantea que pueda ser su último derbi con el Sevilla y, ante la gran cita, aparca el futuro · "Me lo tomaré de forma especial porque es un partido de alto nivel", matiza

Comentarios 11

Cabe pensar, sin pretensión de ser un augur, que el de mañana puede ser el último derbi de Daniel con la camiseta del Sevilla. Después de todo lo ocurrido el verano pasado, con ese traspaso interruptus al Chelsea del formidable jugador bahiano, después de que éste haya mantenido siempre un discurso franco sobre que su voluntad es crecer económica y deportivamente fuera del club de Nervión, no es descabellado afirmar que Daniel afronta el último gran clásico sevillano. Sin embargo, el futbolista, listo como siempre ante los micrófonos, zanjó la cuestión al momento. No es un derbi especial para él, sino un derbi más, un partido único en cada curso que no tiene más significado que el intrínseco.

El portentoso lateral del Sevilla ya ha demostrado que su profesionalidad y su nivel de implicación con el equipo y con el club que le paga y que lo encumbró son absolutos. Muy pocos precedentes habrá en el fútbol mundial de un jugador que, habiendo visto pasar el tren de una oferta como la que le puso en bandeja de plata el Chelsea, se haya echado el equipo a las espaldas como él. El miércoles en Santander, pero también en Mallorca, ante el Villarreal, y en otras tantas citas, como el derbi de la primera vuelta.

Por eso, su respuesta no debe extrañar a nadie ¿Se tomará Daniel su presunto último derbi de forma especial? "Me lo tomaré de forma especial porque es un partido que me gusta, como a todos. Es un partido de un alto nivel de exigencia que gusta a todos los jugadores. Ésta es mi preocupación ahora. Cuando llegue el momento de hablar de lo que no sea el partido, hablaremos", matizó el jugador respecto a su futuro.

Daniel analizó algunos de los factores del derbi además de dejar a un lado cualquier tipo de especulación sobre su trayectoria futura y su posible extramotivación. Entre otros condicionantes, el del factor anímico, que podría estar algo tocado tras el triunfo del Atlético en Montjuïc. Pero el bahiano rechazó esta posibilidad: "La victoria del Atlético no nos desanima, porque todavía quedan posibilidades. Es cierto que va pasando el tiempo y, mientras no dependa sólo de ti, es más difícil. Pero, mientras sigamos teniendo esperanza, hay que seguir luchando hasta el final y conseguir el máximo número de puntos posibles. A ver si nos ayuda la suerte", deseó.

Dejado claro el estado anímico propio, era hora de mirar al del contrario, que logró matemáticamente la salvación el miércoles ante el Almería: "Pienso que van con menos presión, ellos no se juegan nada porque ya han conseguido la permanencia y pueden respirar. Se juegan sólo el orgullo y saben que tienen enfrente al eterno rival, entonces saldrán como si se jugasen la vida". Para ejemplificar esto, recordó que al Betis le pudo atenazar la presión en el derbi de ida. "No será como en el partido de la primera vuelta; si fuera así, bienvenido sea. No va a ser así, primero, porque jugamos fuera de casa, y segundo, porque ellos no tienen tanta responsabilidad". Eso sí, destacó que el Sevilla está preparado para afrontar la gran cita: "Sabemos lo que nos encontraremos y el equipo llega en un nivel bueno".

La Champions también es otro factor determinante: "Seguro que ellos se alegran de que no nos metamos en la Champions, ojalá sea al revés", dijo, y aclaró que no sería un fracaso quedarse fuera: "No sería una decepción, me daría mucha rabia si no pudiera repetir. Sabemos que es difícil mantenerse en Europa, pero el equipo se lo merece porque, después de todo lo que ha pasado, sigue aspirando al cuarto puesto y conseguirá estar en Europa. Debemos tener humildad, mirar atrás y ver que hace unos años jugábamos por la permanencia y ahora peleamos por la Champions", quiso recordar.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios