Liga de Campeones

El nuevo mito y las promesas cumplidas

  • Miles de aficionados celebraron la Décima juntos aclamando a Casillas y Sergio Ramos, sobre todo. La Comunidad y el Ayuntamiento, paradas previas antes de la fiesta en el Bernabéu.

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La ronda de celebraciones que completó la plantilla del Real Madrid tras conquistar en Lisboa la Décimaconsolidó a Sergio Ramos como un ídolo, un nuevo mito para el madridismo, que volcó toda su euforia y su pasión por el jugador que rescató a su equipo en la final ante el Atlético Madrid.

Los goles del central ante el Bayern Múnich y, sobre todo, en el estadio Da Luz, le proyectaron ante su público definitivamente. Sin discusión.

El de Camas ahora no genera debate. Resucitó al equipo y le llevó hasta la fiesta que completó su plantilla en el estadio Santiago Bernabéu. El defensa sevillano fue de los últimos en saltar al césped. Para él fueron casi todos los honores de los setenta mil aficionados que abarrotaron el recinto blanco en el último acto de las celebraciones y que contemplaron uno por uno la presencia de sus jugadores.

Sergio Ramos se arrodilló e hizo una reverencia a la grada. El público coreó su nombre mientras el jugador se tocó el pecho con fuerza, para subrayar su madridismo.

Su presencia sobre el césped en esta noche de fiesta solo fue comparable al recibimiento que recibió el capitán Iker Casillas. No hubo división. La grada, unánime, se entregó al nombre de "Iker, Iker, Iker...".

La algarabía tras la victoria en Lisboa delató algunas de las promesas de sus jugadores en caso de triunfo. Como la del lateral Dani Carvajal, que apareció con la barba teñida de rubio mientras el croata Luka Modric apareció sin melena, con un llamativo corte de pelo precio de la conquista de la Décima.

Antes, la plantilla visitó la Presidencia de la Comunidad de Madrid, donde fue recibida por el presidente Ignacio González, como inicio del recorrido que realizaron durante toda la tarde. En Sol esperaban miles de aficionados llegados allí horas antes con la intención de poder ver y oír a sus ídolos, que aparecieron sobre las 21:00 ante el deleite de los presentes. Lo primero que hizo la plantilla, cuerpo técnico y directiva, previo pasamanos con González, fue subir al balcón de la Presidencia, desde donde durante 15 minutos se dirigieron a la parroquia madridista. La primera imagen que vieron los allí congregados fue la de la ansiada Décima en las manos de los capitanes Iker Casillas y Sergio Ramos, que además se dirigieron a su afición ante el goce de la misma.

La segunda parada del Madrid fue en el Ayuntamiento, donde fue recibido por la alcaldesa Ana Botella en un acto puramente institucional y de menor duración que el anterior. Con menos afición que en la Puerta del Sol y con la mente ya puesta en la parada final del trayecto en el Santiago Bernabéu, el conjunto madridista llegó al Palacio de Correos a las 21:50. Casillas brindó "la copa a los madrileños y a la ciudad" y Florentino Pérez dijo pensar ya en la Undécima.

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