Un "obús" llamado Sevilla

  • Del Nido apuntó que el único objetivo es meterse en puestos de Champions · El presidente se lamentó del mal inicio que le impide luchar por la Liga y reafirmó su confianza en el técnico

Si por algo se caracteriza José María del Nido es por la confianza ciega en los suyos, que demuestra en cada comparecencia. Si Del Nido vende positividad cuando las cosas van mal dadas, cuando el equipo vuelve a ser el Sevilla que encandila con su juego el presidente, coherente en su discurso, no puede hacer otra cosa más que mostrarse eufórico por lo que está por llegar.

"Tenemos la mente puesta en La Coruña, porque el Fenerbahçe se nos antoja lo suficientemente lejano como para pensar en él. Tenemos la oportunidad real, por primera vez esta temporada, de meternos en puestos de Liga de Campeones si ganamos al Deportivo. Estoy convencido de que dormiremos en posiciones Champions el sábado, y cuando estemos ahí el que tiene que empezar a temblar es el tercero y no el quinto, porque vamos como un obús. Estoy seguro que si el Sevilla se mete en Liga de Campeones quitarlo de ahí será prácticamente imposible", aseveró el dirigente sevillista antes de dar la conferencia Modelo de gestión deportiva en el hotel Macarena.

Y es que tras sumar 13 de los últimos 15 puntos en juego, los blancos están a dos puntos del cuarto clasificado, el Atlético, y en fútbol, como en cualquier deporte, los resultados convierten en cara lo que ayer era cruz. "Soy un hombre de fútbol y sé cómo va esto. Lo único capaz de mitigar la críticas son los resultados. Los de Jiménez están ahí, y los valoraremos al final del campeonato. Vamos a darle la confianza que siempre se le ha prestado desde la entidad, porque estoy convencido de que va a ser entrenador del Sevilla muchísimos años", explicó Del Nido, que se mostró satisfecho por el nivel demostrado ante el Zaragoza: "Nunca dudamos de la plantilla ni del entrenador, pero había que darles el tiempo suficiente para que cogieran la onda tras los acontecimientos sufridos al comienzo. A todos los aficionados al fútbol les habrá sorprendido el nivel que el Sevilla dio el sábado, pero no es más que el nivel que se esperaba de este equipo".

Con el cuarto puesto a tiro, el dirigente sevillista prefiere pasar página del partido de Estambul y centrarse en un presente muy esperanzador: "Mi disgusto venía porque no es normal que se pierda ese tipo de partidos cuando se juega como lo hicimos nosotros. Pero mi disgusto era el mismo cabreo que había en el vestuario, porque los jugadores entendían, como yo, que ese encuentro nunca se nos tenía que haber ido. Eso ya hay que olvidarlo y pensar en el Deportivo, un conjunto al alza que no es el de hace un mes, aunque vamos con la ilusión de mantener la racha de resultados y seguir creciendo".

Pero no sólo de la Champions y la Liga habló el protagonista, ya que la actualidad sevillista es amplia y da mucho de lo que disertar. Uno de los temas de actualidad fue la venta de Kerzhakov, por la que el mandatario pasó por encima para tratar otro tema de igual importancia. "Hay jugadores que no están siendo efectivos para el técnico y otros que quieren salir. Conjugamos los intereses deportivos y económicos del club, y hemos obtenido entre 15 y 20 millones de rentabilidad en el periodo de invierno", explicó Del Nido, que sorprendió al reconocer la meta con la que se confeccionó el plantel: "Nuestro inicio de campeonato nos impide pelear el título, como era nuestra intención. Planificamos la temporada con la finalidad de disputar el título de Liga como hizo el año pasado hasta la segunda parte de la última jornada. No es necesario recordar, porque ya hemos pasado esa crisis emocional, deportiva e institucional, lo que pasó, y ahora nuestra realidad es pelear por un sitio entre los cuatro primeros".

Del Nido finalizó con la coherencia que le caracteriza al responder a una pregunta sobre la renovación de Luis Fabiano. El objetivo, queda claro, es entrar en Champions. "El fútbol es actualidad, y lo que querría es que marcara 60 goles. El problema de la renovación, si es que es un problema, ya lo solucionaríamos".

Ya durante su conferencia, Del Nido trató dos cuestiones muy interesantes al asegurar que si no termina los proyectos en los diez años previstos de mandato, nadie tendrá que pedirle que siga, porque ampliará la presidencia cinco años más, en clara alusión a la obra prevista en el Sánchez-Pizjuán, que, de momento, no ha comenzado. El otro asunto destacado fue la respuesta que le dio a Daniel por su continuo interés en dejar el Sevilla: "No hay debate sobre Daniel porque no lo permite el presidente del Sevilla. Renovó su contrato hace muy poquito y le quedan cinco años más".

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