Una pareja convertida en efectividad

  • Rubén Castro y Pabón se ganan el billete para formar el ataque bético en el derbi tras una demostración de acierto en Granada. El colombiano mejora lejos de los costados.

Una certeza volvió a imperar tras la goleada del Betis ante el Granada. Los números de Rubén Castro siguen marcando el camino del Betis en esta Liga y el canario volvió a ser clave con dos goles y siendo protagonista absoluto de un choque que consolidó a los suyos en los puestos europeos. Una nueva demostración de efectividad no sorprende a nadie, pero sus 15 tantos ya garantizan que sume dos temporadas consecutivas anotando esta cifra de goles como mínimo, un dato que nunca se había producido en el Betis.

Los goles del canario aparecen en uno de los momentos clave de la campaña, con su equipo jugándose sus opciones de luchar por las plazas europeas y a las puertas del derbi ante el Sevilla. Su brillo se confirmó en una cita en la que Pepe Mel apostó por jugar con dos delanteros y confiar en la llegada de Vadillo por el flanco derecho. La intención del técnico fue probar a la pareja de arietes antes del derbi y todo salió según esperaba. Ambos se sienten cómodos en punta y ello posibilita que Mel pueda apostar por la presencia de dos extremos en el choque ante su eterno rival.

Es cierto que la presencia de Nosa Igiebor modificó cualquier dibujo previo. La movilidad del nigeriano por la izquierda y la medular también dio más libertad al delantero canario, que llegaba desde el extremo zurdo cuando los espacios crecieron.

Pero la realidad es clara. Rubén Castro vuelve a tener números de ensueño y Pabón es el máximo goleador de los fichajes de invierno de esta Liga con cuatro tantos, evidenciando que la elección fue correcta y que el ataque bético es más fiable que nunca. El colombiano es un caso especial: comenzó jugando por la banda derecha por circunstancias de esquemas tácticos y terminó confirmando que su sitio está en punta, junto a Rubén Castro. Su capacidad para participar en cada contragolpe con eficiencia lo hace indispensable; allí encuentra posibilidades de disparo, una de sus virtudes más explotadas por su golpeo.

Mel había ensayado más fórmulas. Unir a Rubén Castro, Pabón y Jorge Molina en un tridente ofensivo fue una opción que funcionó por momentos, aunque perdía la bala de tener un delantero de repuesto en el banquillo. Además, sin el ex del Elche, el Betis gana en capacidad de sorpresa con espacios por delante, al no dejar una referencia clara en ataque para la defensa rival. La movilidad del canario y del colombiano es un arma de doble filo para un Betis que busca los espacios a la perfección. Y Mel sabe que la variante de Molina con un marcador a favor es más amenazante.

El acierto de Rubén Castro y Pabón en Granada también reflejó el valor ofensivo de este equipo fabricado por Pepe Mel. El conjunto bético había conseguido dos victorias a domicilio en Primera con cinco goles antes de esta campaña. Tras la primera jornada liguera (3-5 ante el Athletic), el Betis volvió a encontrar su faceta más efectiva ante el cuadro nazarí. Desde 1978, ante el Cádiz, el Betis no lograba una goleada mayor en Primera (0-5).

La efectividad, además, tuvo un periodo de cinco minutos mágicos en los que el Betis anotó tres tantos que tumbaron a su rival. Entre los minutos 29 y 34, el Betis acertó de una forma que no lograba desde 1967, cuando Antón, Cristo y Quino marcaron en cinco minutos ante Las Palmas.

Es el turno de corroborar el momento más goleador en la cita más inminente y trascendental, el derbi ante el Sevilla. Será ahí cuando Rubén Castro y Pabón vuelvan a tener la prueba de fuego definitiva para erigirse como pareja ofensiva de moda.

Pabón, que se retiró antes de tiempo del duelo de Granada por un golpe en la rótula, no debería tener problemas para llegar, con lo que la elección de Mel de cara al próximo viernes se centrará en los acompañantes del resto de posiciones tras la demostración de fuerzas de un ataque letal.

La mirada a los extremos también condiciona el sistema. Los dos puntas brillaron con espacios ante un rival obligado a llevar la iniciativa. Con dos hombres en las bandas, la verticalidad aumentaría aún más y es la intención de un Mel que quiere ataques más rápidos en vez de más trabajados. Los medios, a su vez, se vieron beneficiados por la presencia de dos puntas que presionan y favorecen la recuperación temprana del balón en posiciones más avanzadas. El centro del campo pierde llegada, pero con estos números el ataque bético parece no necesitarla.

números. El triunfo ante el Granada propició que el Betis sumara ya 47 puntos en la tabla, los mismos que logró la temporada pasada en Primera. Quedan ocho jornadas para el cierre liguero y son 44 goles los sumados, sólo tres menos que el total de los alcanzados en la campaña pasada tras su finalización.

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