"La presidencia de la FIBA es algo que ya llegará"

  • Centrado en la FEB y en el Mundial 2014, ve cercana la posibilidad de ser el mandamás del baloncesto europeo · "Pau Gasol y yo coincidimos en la ambición"

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-Medallas por doquier, un Eurobásket organizado, un Mundial por organizar... ¿Qué retos profesionales le quedan?

-Muchos. Cuando dices "¿hemos sido campeones de Europa? No; ¿hemos sido campeones olímpicos? No". No es que lo vayamos a ser, pero debemos mirar esas posibilidades. Quiero crear un equipo potente femenino para el asalto de las medallas. Y hay que dar muchísimo en el baloncesto estructuralmente.

-¿Quién es más terco al proponerse un objetivo: Pau Gasol o José Luis Sáez?

-Si hay algo, con perdón, en lo que podríamos coincidir es que ambos definimos unos objetivos ambiciosos. Él, como jugador, es el punto de referencia y yo, en el tema directivo, me planteo ser ambicioso también.

-¿Cómo está él?

-Bien desde un punto de vista psicológico. El entorno ha acompañado muchísimo, desde los compañeros de selección, su representante y su club, que ha tenido un trato exquisito.

-¿No pondrán pegas los Lakers, como los Mavericks a Nowitzki?

-Al revés. Phil Jackson estaba preocupado por la ilusión que le trasladó Pau por estar. Vendrá Gary Vitti (preparador físico de los Lakers) a finales de mes y no hace falta mandar ningún informe más.

-Si España no subiera al cajón, ¿se enfadaría?

-No, porque estoy contento con el trabajo. Sé que esto es un juego y como tal puedes tener mazazos cuando menos lo esperas. Casi perdemos en Pekín con China. No despreciamos a nadie. En un juego cualquiera puede ganar.

-¿Saborea la plata de hace un año o no la paladea?

-Fue uno de los mejores partidos de la historia del baloncesto y que lo protagonizara España lo valoro muchísimo. Teníamos enfrente, en mi opinión, al mejor equipo de la historia de Estados Unidos.

-¿Compartir su presidencia con la mejor generación española es una suerte para usted?

-Es una suerte vivirlo, pero es un trabajo de todos. Los principales son los artistas y luego el director de orquesta, pero hay mucha gente en la tramoya. ¿Por qué quieren venir los jugadores? Hay que preguntárselo. Son muy buenos, pero si no tuviéramos lo que hay fuera de la pista, sería muy difícil que estos jugadores estuvieran aquí.

-Vaya lío con Ricky Rubio. ¿De mimado a salir escaldado?

-Siempre se ha hablado de su madurez y la buena sintonía entre él y su club. Es una auténtica pena. No debería terminar mal para nadie. Nos gustaría que el Joventut llegara a un acuerdo satisfactorio.

-¿Echará de menos la selección a Jiménez y Calderón?

-Dos estrellas, cada una en una posición. Carlos ha vivido la mayoría de los éxitos de España, y lo de José es un impasse. Los echaremos de menos, pero tenemos gente que complementa bien las situaciones del equipo. Ésa es la suerte que dicen que tenemos, contar con jugadores que se prestan al relevo con ansias de medalla. Es tremendo cuando te dicen que puedes fracasar en el podio. ¿En qué deporte se fracasa en el podio? Nada más que fracasan los muy grandes. Qué bonito que nos consideren así.

-¿Ha cambiado la FEB su postura en la designación del seleccionador?

-La FEB tiene una única postura, buscar la mejor situación para el equipo. Nos hemos encontrado siempre con muchas trabas y hemos elegido la mejor opción que había. ¿A tiempo parcial? Depende. No quiero volver a entrar en lo de la dedicación exclusiva. No puedo decir que el trabajo realizado por Scariolo haya sido incompatible con el de su club. Y este mundo no es el de seleccionadores, sino de las estructuras.

-El perfil de los técnicos es alto.

-Hemos confiado en los que respetan el ambiente del trabajo en equipo. A veces, la mentalidad de club y la de selección es diferente porque no son jugadores contractualmente de tu equipo, porque están en un periodo y espacio muy pequeño. ¿Son los mismos Gasol y compañía en 2001 que en 2009? Pues no. Hay que evolucionar en función de las circunstancias. Las estructuras tampoco son las mismas.

-Es goloso dirigir a España pese a que la contraprestación económica no sea muy alta...

-Porcentualmente tampoco es tan baja. Es un prestigio. Entrenar a España es un honor y en un currículo, algo muy positivo.

-En los 25 años desde la plata de Los Ángeles la historia ha cambiado mucho.

-Sobre todo el físico. Lo que sí se parece es la ilusión que transmitió aquella generación y ésta. Por lo demás, gracias a Dios, antes se soñaba con poder ser campeón del mundo, ganarle a Estados Unidos o a determinadas potencias. Hoy nos vemos por encima de algunas potencias gracias al trabajo de todos.

-¿La lucha por los podios en el porvenir está asegurado con las selecciones menores?

-Sí, y con los jóvenes que hay ahora. Los mayores del equipo sénior tienen 29 años. En el Real Madrid hay muchos jugadores que superan los 30. Queremos asegurar el compromiso y que la gente se sienta a gusto; si lo hacemos, hay capacidad y talento para luchar por las medallas, pero si no mantenemos ese hecho diferenciador, tendremos problemas. Italia se va a quedar fuera del Eurobásket y quizás Francia. Si nos trasladáramos a esa tesitura, sería tremendo. Estamos hablando de dos selecciones potentes. No estar entre los 16 es algo impensable para nosotros.

-¿En el caso Obradoiro, siendo un error federativo, han pagado justos por pecadores?

-No tengo tanta memoria. Estoy contento porque se haya solucionado en mi época y hemos prestado colaboración para que se arreglara. La ACB, cuando asume las competencias, lo hace con todas las consecuencias, las de antes y las de ahora. La situación del baloncesto era una y hoy es otra. Cuando asumes una herencia, la asumes con todo. Pero hemos colaborado... porque no tengo una guerra con la ACB por mucho que la gente lo diga, no me interesa.

-¿Sigue convencido de que los cupos mejoran a los nacionales?

-De lo que estoy convencido es que el nacional debería ser un objetivo que se marcaran los clubes: por identificación, por competitividad, porque lo demuestran fuera y porque se ve que esas supuestas figuras extranjeras no terminan de cuajar. Ahora los puntos de referencia en los clubes son los españoles. Se habla de Ricky, se hablaba de Rudy... Cada vez que se apuesta por el español, responde. Si no lo hacemos, perdemos identificación y, por tanto, seguimiento. Esto es un hecho objetivo: me gustaría ver a más españoles en los clubes, no por nacionalismos, es bueno para la competición y lo que viene no mejora. Hay jugadores que se pierden o han podido perderse por el camino. Y cuando se les ha dado la oportunidad, han subido. Ahí tenemos a Marc Gasol. Se decía que no podía jugar a esto, que estaba a punto de irse a la LEB, que era como el Gregorio Estrada de la época. Este señor ha demostrado que responde.

-Elija: presidir la FIBA o el Betis.

-La FEB. Es un proyecto muy bonito y a más largo recorrido. La FIBA, en su momento, pienso que llegará. Y el Betis es más un tema de sentimiento. Siempre he creído que con 40.000 socios y cientos de miles de simpatizantes en el mundo, hay una gestión deportiva que se puede hacer sin que tenga que vivir de un propietario. Ahora, no tengo una varita mágica. Ahora estoy donde debo. La FIBA lo podría hacer y en 2010 podría ser presidente, pero ahora la FEB tiene dos proyectos: el suyo por un lado y el Mundial 2014 que hacen que no sea el momento.

-Pero se ve en el futuro...

-Claro, por qué no. Este año podía haber sido un candidato con muchísimas posibilidades de haber salido presidente de FIBA Europa. Si no he tomado la decisión es porque creo en el proyecto español y me gustaría, si no terminarlo, seguirlo todo lo que pueda.

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