Una puerta entreabierta

  • El Betis visita el siempre complicado Santiago Bernabéu con la esperanza de aprovechar las distracciones europeas del Madrid. Puntuar significaría un premio extra para los béticos.

Cuando se confecciona el calendario, allá por verano, siempre se coloca un uno fijo en una hipotética quiniela en la jornada que todos los equipos visitan el Santiago Bernabéu y el Camp Nou. Sin embargo, el Betis acude hoy al coliseo del Real Madrid con la idea de que todo es posible en esta ocasión. La razón para ello es la coincidencia, siempre bienvenida por supuesto, con la vigilia de unas semifinales de la Liga de Campeones para el conjunto de José Mourinho y no hay más que ver la relación de convocados ofrecida por el portugués para corroborar que la puerta a la sorpresa puede estar cuando menos entreabierta.

Por ahí, por esa rendija, tratará de colarse el equipo de Pepe Mel para sumar un punto, o los tres incluso, que pueden ser catalogados como extras para todos los equipos del torneo liguero en este tipo de partidos. Y el Betis, después del subidón moral que le supuso el final del derbi con ese punto que rescató cuando casi nadie ya lo esperaba, tiene la firme esperanza de cerrar la semana con otro alegrón. Con esa idea, al menos, se plantó ayer la expedición bética en la capital de España, donde tuvo tiempo incluso para realizar un entrenamiento vespertino en la ciudad deportiva de Valdebebas.

Como todas las semanas que siguen a un partido de la máxima rivalidad sevillana, han sido días intensos a la hora de los debates, aunque en el caso de las huestes verdiblancas casi todo se redujo a las palabras de su entrenador y de sus dirigentes, ya que los futbolistas estuvieron algo al margen. Se exceptúan algunas palabras de Chica en los primeros días y poco más movimiento hubo en ese sentido.

Los análisis giraron hacia Mel, hacia su planteamiento táctico del primer tiempo en el partido contra los hombres de Unai Emery, su proyecto de futuro que debe acabar con la renovación para varios años más y hasta hacia la petición de disculpas por el gesto de la peineta tanto públicamente como en una conversación privada con el presidente del Sevilla, José María del Nido. Por ahí se movió la resaca del derbi, aunque los calores ya son intensos y tampoco es cuestión de avivar más los fuegos y sí dejar que se apaguen de manera definitiva.

En el trabajo semanal se plantearon algunas dudas por problemas físicos en las huestes de Mel. Mario sigue descartado por sus problemas musculares, Nacho incrementó su convalecencia, ahora por una fractura de un dedo del pie, y tanto Igiebor como Paulao se convirtieron en las principales incógnitas a la hora de confeccionar el once que hoy pueda saltar al Santiago Bernabéu. No hay más que oír las palabras del entrenador verdiblanco en la rueda de prensa para considerar que tiene muy claro que el nigeriano, de dar el OK en el aspecto físico, ocupará el costado izquierdo del centro del campo.

Mel, por tanto, tiene previsto un planteamiento parecido al que le diera la goleada de hace dos semanas en Granada, aunque con el matiz de que esta vez no hay sancionados y, por tanto, Beñat, Amaya y Campbell podrán estar en el equipo titular. Eso sí, el patrón de juego debe ser más o menos similar con la asimetría de colocar a un centrocampista por la izquierda para que Pabón y Rubén Castro conformen esa pareja arriba que suele dar tan buenos réditos goleadores al Betis. El otro cambio estaría en el centro de la defensa, donde Perquis puede tomar el relevo de Paulao tanto por las dolencias del brasileño como por su bajo nivel ante el Sevilla.

Ésas son las bazas con las que el Betis debe arrancar en un Santiago Bernabéu mucho más pendiente del desplazamiento a Dortmund para jugar el próximo miércoles. Si encima Mourinho se encarga de dejar aún más en segundo plano con esas preguntas sin respuesta sobre su continuidad en el Real Madrid, pues mucho mejor todavía para que la puerta se pueda entreabrir un poquito más si cabe para el Betis. Para empezar, no estarán ni Sergio Ramos ni Khedira, ambos reservados para la Champions, ni tampoco el sancionado Xabi Alonso. No está mal, sin duda, pero todo dependerá del juego que puedan ofrecer Kaká y Modric, algunos de sus sustitutos, y, cómo no, un tal Cristiano Ronaldo si Mourinho apela a él.

Claro que el Betis no es quien elige a los hombres que estarán enfrente y sean quienes sean éstos tiene la obligación el equipo de Mel de mantener el pulso lo más alto posible para buscar esos puntos extras con los que nadie cuenta cuando se hacen cálculos. Más que nunca, la puerta está entreabierta, aunque es el Bernabéu y allí todos pierden más que ganan.

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