Otro revuelo en la ACB: el Valladolid, fuera

Quizás no haya habido un solo verano, este siglo, sin revuelo en la ACB. Es habitual que el follón venga por el marco de contratación, pero también hubo lío con los derechos televisivos, la guerra de poderes en la propia organización, que acabó con Eduardo Portela decapitado como responsable en la toma de decisiones, batallas con la FEB… En fin, de todo.

Éste no iba a ser menos y ayer la comisión delegada, que integra entre otros al Cajasol y ayer estuvo en la reunión su presidente, Juan Carlos Ollero, resolvió no inscribir al CB Valladolid: "Causa baja como socio de la asociación al constatar que no cumple con la norma de no tener cantidades pendientes de restitución al Fondo Especial de Garantía ni deudas con la ACB". Así reza la nota publicada ayer en la web oficial, aunque con el inciso de que "atenderá la petición de prórroga solicitada por el Valladolid y le concederá un plazo de 10 días hábiles para liquidar su deuda con la organización". Con otras entidades, en cambio, se lleva haciendo la vista gorda con similares deudas durante muchos años y no ha pasado nada, como ocurre con el Estudiantes, el Manresa o incluso el Fuenlabrada. Los pucelanos, equipo histórico en España, deben en torno a 150.000 euros, una cifra que parece subsanable a corto plazo.

Con este panorama subyace la idea que tienen en mente los grandes de la ACB: la reducción de la Liga de 18 a 16 equipos, pues también se están poniendo trabas a la venta del Lucentum al Canarias, recién ascendido pero incapaz de soportar las condiciones económicas exigidas por la ACB.

La crisis sigue haciendo mella al baloncesto nacional y hoy, en la asamblea de todos los clubes posterior a la comisión delegada, habrá que ver si existe alguna sorpresa más al respecto. En cualquier caso, el Valladolid no se quedará de brazos cruzados y exigirá una auditoría para conocer las cuentas de todos.

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