Una unión con carencias

  • El estilo de Emery se adapta a un bloque trabajador que ha experimentado una gran mejora en su defensa · La dependencia de Banega deja al equipo sin ideas.

"No hemos estado a la altura de la Champions". Son las palabras de Soldado tras la eliminación del Valencia de la máxima competición europea en una semana que duele en el alma de un equipo que soñaba con llegar mucho más lejos en esa competición. Las miras del Valencia se centran ahora en una Liga en la que su tercer puesto parece firme y una Liga Europa que no tiene el mismo sabor que la Liga de Campeones.

La eliminación en Champions es el punto débil más actual de un Valencia que se ha mostrado firme hasta el momento en el campeonato liguero. Perdió 2-3 ante el Real Madrid en un encuentro muy igualado y consiguió sumar un punto ante el Barcelona, dos hechos meritorios en un torneo como el actual. Emery sigue sacando mucho partido a un bloque sólido pero sin grandes figuras, con refuerzos que llegaron en verano para completar una plantilla capaz de asegurarse un sitio en Europa año tras año.

sin balón

La gran mejora del Valencia radica en su zona defensiva. Las llegadas de Rami y Víctor Ruiz cambiaron la cara de una zaga muy criticada el año pasado cuando Stankevicius o Ricardo Costa dejaban enormes dudas. El ex de Espanyol y Nápoles sabe sacar el balón jugado desde atrás y es firme y agresivo en las marcas, aunque en ocasiones, como ante el Chelsea, tenga excesos de confianza que se pagan muy caros. Mientras, el francés, baja hoy, es un portento físico y un gran aliado en las jugadas de estrategia. En los laterales, Barragán aprovecha las ausencias de Bruno y Miguel para ir pidiendo un sitio, al tiempo que Jordi Alba y Mathieu se intercambian papeles de lateral y extremo para desarbolar a un contrario que ya no sabe a quién controlar.

Albelda sigue siendo el sostén del equipo pese a su veteranía, mientras que Ni Topal ni Maduro se encuentran en forma.

con balón

El problema del Valencia es encontrar soluciones fiables en la creación. Con Tino Costa en la media, el equipo gana toque y capacidad para buscar el lanzamiento lejano, pero se olvida del último pase y de la progresión al área. Precisamente Banega es el gran creador del equipo, que echa en falta su chispa cuando no está. La lesión de Canales también deja escasa la tarea de llegar al área por la zona media, ya que Jonas no termina de adaptarse a una media punta que refleja sus carencias técnicas. En este sentido, Parejo debe tomar protagonismo y coger confianza con minutos.

Pablo Hernández sigue siendo víctima de su propia irregularidad, mientras Feghouli ya demuestra que es un arma letal si está en forma y su dinamismo encuentra el buen camino.

Pero la zona de ataque tiene muchas variantes. Soldado es siempre el último hombre, el elegido para aplicar ese gol que lleva en las venas. Junto a él, Jonas encuentra más espacios y este año responde como segundo punta. Piatti no termina de ofrecer profundidad y llegada desde la cal, mientras que Aduriz no encuentra su sitio junto a Soldado para actuar como nueve.

lo mejor

El Valencia tiene muchas virtudes para hacer daño a sus rivales, sobre todo gracias a su sólida defensa, su intensidad colectiva y un ataque en el que Soldado no perdona en cada una de sus ocasiones.

lo peor

En ocasiones, no hay capacidad de creación si faltan hombres como Canales o Banega, mientras que el golpe de la Champions puede afectar a la moral del grupo.

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