Cuatro veces Valverde

  • El murciano, directo a la historia tras ganar de nuevo la clásica belga

Alejandro Valverde pasó a la historia de la Flecha Valona al convertirse en el primer ciclista que logra cuatro victorias, la tercera consecutiva, fiel a su estilo de imponer su remate final en el Muro de Huy, que se consolidó como la cima española. Un triunfo inapelable y para el libro de oro del ciclismo mundial, pues Valverde, a punto de cumplir 35 años, ha superado en el palmarés de la prueba a los belgas Eddy Merckx y Marcel Kint y a los italianos Davide Rebellin y Moreno Argentin

El Bala hizo valer su apodo y su experiencia a la hora de la verdad, en el momento clave, cuando aguantó los ataques de su compatriota Purito Rodríguez y del irlandés Daniel Martin y luego asestó la estocada con una arrancada marca de la casa que le condujo a la gloria. En Huy, ya el Muro de Valverde.

Valverde cruzó la raya con suficiencia, como lo hacen los superclase, después de cubrir los 196 kilómetros entre Marche-en-Famenne y el Muro de Huy en 4:43.57. Lo siguieron el francés Julian Alaphilippe y el irlandés Dan Martin, los hombres del Etixx que trataron de sorprender al español. "Estoy muy contento y satisfecho, sobre todo por el gran trabajo de mi equipo, que estuvo de chapeau. Me sentía mejor que en anteriores ocasiones y eso me hizo estar un poco más nervioso, pero sabía que podía ganar. Calculé, controlé y logré un triunfo muy importante", dijo el murciano al término de la prueba.

La clásica belga estuvo animada desde la salida de la ciudad medieval de Marche-en-Famenne. Hubo intentos de escapada, pero no fue hasta el kilómetro 60 cuando Stephen Cummings tomó la iniciativa para despegarse, junto a otros nueve rodadores, de un pelotón que no reaccionó.

En la de Solieres (kilómetro 87) contaban con 3.25 minutos. Con casi 100 kilómetros hasta meta ningún equipo asumió la responsabilidad, si bien tampoco permitió que el tiempo se le fuera de las manos. Movistar y Katusha mostraron sus intenciones tirando al frente del pelotón para no perder de vista una fuga que paulatinamente se fue cribando. A 57 de meta quedaban cuatro al frente y a 28, en el segundo paso por Huy, de nuevo Cummings asumió la gestión de la carrera. Soltó uno de sus clásicos ataques para quedarse en compañía de Dillier, a quien abandonó apenas un kilómetro después. Sin embargo, sus perseguidores no dejarían que se escapara y le dieron caza a 14 kilómetros de meta.

Empezaba entonces otra carrera, pero no acabaron los ataques. Jungels, Preidler y Jon Izaguirre rompieron el grupo antes de la penúltima cota, en Cherave. El español quemó la traca con un duro ataque a 8 de meta, pero enseguida se le unieron Jungel y Wellens, un vecino de la zona.

Llegó la hora de la verdad en los últimos 1,3 kilómetros de ascenso a Huy. El Movistar, con Visconti marcó los movimientos, y fue Purito el primero en tensar, pero la iniciativa del español la redujeron los hombres del Etixx.

Daniel Martin atacó a 400 metros de meta y Alaphilippe trató de tomarle el relevo, pero por allí andaba atento Alejandro Valverde, que no tuvo más que aplicar su estilo. Zarpazo final y hacia la gloria.

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